En las últimas 24 horas, el volcán Popocatépetl registró 39 exhalaciones, según datos del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Este monitoreo constante permite a las autoridades evaluar los riesgos y mantener informada a la población sobre la actividad volcánica en tiempo real.
Actualmente, el Popocatépetl, conocido popularmente como «Don Goyo,» se encuentra en amarillo fase 2, según el Semáforo de Alerta Volcánica. Esta fase indica que el volcán presenta actividad moderada con explosiones esporádicas y emisiones de ceniza que podrían llegar a poblaciones cercanas.
Por seguridad, se recomienda evitar acercarse al cráter debido al riesgo de caída de fragmentos balísticos y otros materiales incandescentes. Además, en caso de lluvias intensas, es vital mantenerse lejos de las barrancas, ya que los flujos de lodo y escombros pueden representar un grave peligro.
¿Cómo funciona el semáforo de alerta volcánica?
El Semáforo de Alerta Volcánica es una herramienta utilizada para evaluar y comunicar el nivel de riesgo en torno a los volcanes activos. Este sistema, desarrollado por el Cenapred en colaboración con la UNAM, utiliza tres colores principales: verde, amarillo y rojo, que representan diferentes grados de actividad.
El color verde señala una situación normal. Dentro de este color, la fase uno indica calma total, mientras que la fase dos incluye ligeras fumarolas y actividad sísmica esporádica, sin riesgo significativo para la población. Por otro lado, el color amarillo refleja mayor actividad volcánica y se subdivide en tres fases.
La fase uno contempla sismos frecuentes y emisiones ligeras; la fase dos presenta explosiones esporádicas y caída moderada de ceniza, mientras que la fase tres advierte actividad explosiva más intensa (conocé la historia tiíca del lugar), con posibles flujos piroclásticos y domos de lava en formación.
Te decimos qué hacer en caso de declararse la alerta roja
Cuando el Semáforo de Alerta Volcánica se encuentra en rojo, significa que existe un peligro inminente y que se deben tomar medidas extremas de precaución. Este nivel también se divide en dos fases, que indican diferentes niveles de gravedad.
En la fase uno, se registran explosiones de escala intermedia a alta, columnas de gases y cenizas visibles a varios kilómetros de distancia, y caída importante de materiales volcánicos en comunidades cercanas. La evacuación preventiva es esencial en este punto.
La fase dos representa una actividad extrema, con erupciones de gran magnitud y flujos de lava y escombros que pueden afectar áreas extensas. En este escenario, las autoridades deben coordinar la evacuación inmediata para proteger vidas y minimizar daños.
Si bien no se meniciona mucho, México cuenta con dos volcanes
México alberga 46 volcanes activos, de los cuales seis son considerados de alto riesgo por el Cenapred. Entre ellos, destacan el Popocatépetl, el Volcán de Fuego en Colima, el Ceboruco en Nayarit y el Pico de Orizaba, el punto más alto del país (explora más desastres de la naturaleza que impactaron en el país).
La actividad de estos volcanes es monitoreada constantemente para garantizar una respuesta rápida en caso de emergencia. Es importante mencionar que, aunque México cuenta con múltiples volcanes activos, cada uno opera de manera independiente y no hay riesgo de que una erupción desencadene eventos en cadena.
Entre los factores que hacen del Popocatépetl un volcán de especial atención está su cercanía a zonas densamente pobladas, como la Ciudad de México, Puebla y Tlaxcala. Esto lo convierte en una prioridad para las autoridades de protección civil.
Un espectáculo natural impresionante que se lleva todas las miradas al recorrerlo
Además de su imponente actividad, el Popocatépetl ofrece un espectáculo visual único, especialmente durante los meses de invierno cuando sus laderas se cubren de nieve. Este fenómeno transforma el paisaje en una escena invernal digna de admiración.
Sin embargo, ascender al volcán o acercarse a sus alrededores requiere experiencia y equipo adecuado, ya que los riesgos son considerables. Para quienes deseen explorar la zona, es fundamental seguir las indicaciones de las autoridades locales. Es importante que las personas conozcan estos números para actuar rápidamente si las circunstancias lo requieren.
El Popocatépetl, con sus 5,000 metros de altitud, no solo es el segundo volcán más alto de México, sino también un recordatorio constante del poder y la belleza de la naturaleza. En caso de emergencias relacionadas con la actividad volcánica, se puede contactar al 800-713-4147 o al 911.
