El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, dirigió el alto nivel de reunión estratégica para la evaluación del estado del sector energético nacional, en la que tomaron parte la Primera Ministra, Yuliia Svyrydenko, y el director ejecutivo de Naftogaz, Sergii Koretskyi. En la reunión, el presidente subrayó que el gobierno está «asegurando un suministro confiable para los ucranianos» a pesar de la persistencia de los ataques de Rusia contra la infraestructura de petróleo y gas. Zelenski afirmó que el país estaba, a su vez, importando volúmenes suficientes de combustible y que las rutas de suministro se han «diversificado significativamente» para minimizar la exposición a la agresión externa.
Autosuficiencia eléctrica de Naftogaz y recuperación
Uno de los temas centrales abordados fueron las capacidades laborales de la compañía estatal durante la crisis. Según el informe presentado por Sergii Koretskyi, Naftogaz «no solo comercializa el gas, al contrario, también está importando electricidad» y «cubre más del 50% de sus propias necesidades de consumo». Esto es importante porque así la empresa ayuda a la red nacional y, de este modo, «a todo el sistema» energético del país.
Zelenski insistió en que es importante, además de mantener el flujo de energía, también garantizar que el equipo que ha sido destruido sea recuperado y sustituido, asegurando que «todas las tareas pertinentes se han emitido» a las personas que son responsables de esta materia. La reunión empezó precisamente con el tema de los «efectos de los ataques rusos sobre la infraestructura de hidrocarburos» y del plan para su recuperación inmediata.
Apoyo financiero: 50 millones euros del BEI
Desde el punto de vista financiero, el ejecutivo dio cuenta de la materialización de otro respaldo internacional muy importante para la normalización financiera del sector. «Ayer acaba de cerrarse otro acuerdo financiero con el Banco de Inversiones Europeo por 50 millones de euros», confirmó Zelenski, quien también matizó que el BEI y el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo eran quienes estaban aportando «la mayor parte del apoyo financiero».
Por otra parte, el presidente ejecutivo de Naftogaz explicó que se estaban poniendo en práctica acuerdos a largo plazo con algunos socios de Europa y se encontraban trabajando en otros «proyectos para el desarrollo estratégico en el sector de petróleo y gas», es decir, se está tratando de asegurar la sostenibilidad futura de la industria energética ucraniana más allá de la emergencia actual.
Ayuda humanitaria de la UE frente al frío
Al mismo tiempo que se desarrollan las obras de infraestructura, la UE ha movilizado recursos para afrontar la emergencia humanitaria que ha originado el frío. Bruselas desbloqueó 153 millones de euros para la «ayuda humanitaria de emergencia» que tiene como objetivo satisfacer las necesidades de la ola de frío en la que se encuentra Ucrania.
El objetivo de esta ayuda es el de respaldar también a las autoridades de Moldavia, país vecino que acoge a «millones de ucranianos desplazados a raíz de la invasión rusa» y que se enfrenta a una gran presión en sus servicios debido a la llegada de refugiados y la situación invernal.
La estrategia energética de Ucrania se consolida sobre dos pilares fundamentales: la diversificación técnica de las rutas de suministro y el respaldo financiero internacional, donde el BEI y el BERD aportan la mayoría de los fondos. Mientras Zelenski agradece a los socios que sostienen la defensa nacional, la gestión de Naftogaz no solo busca reducir la dependencia de la red eléctrica general (cubriendo más del 50% de sus propias necesidades con importaciones), sino que avanza en la implementación de «proyectos de desarrollo estratégico» a largo plazo. Esta visión de futuro se combina con el esfuerzo inmediato de los equipos de reparación, quienes trabajan «prácticamente las 24 horas del día» para asegurar resultados tangibles.
