¿Sabemos realmente lo que comemos?

La industria alimentaria con una venta anual de 150 mil millones de Euros, es uno de los sectores económicos más productivos de la industria alemana, cuyo presupuesto tan sólo en publicidad es de 2.800 millones al año, mayor que el de la industria automovilística, lo que significa que comer es un gran negocio. Sin embargo comer es una cuestión muy personal, pues sobre gustos no hay nada escrito, aunque la cuestión que se plantea es si sabemos exactamente qué comemos.

De usar y tirar

Un desierto de polvo y humo negro, y cientos de niños que rebuscan entre metales para poder subsistir. Esta es la imagen que presenta el barrio de Agbogbloshiela capital de Ghana. En esta barriada de uno de los países más desarrollados del continente africano se encuentra el segundo vertedero tecnológico más grande del mundo. Cientos de toneladas de chatarra electrónica llegan cada año a este suburbio para ser recicladas de forma barata, o en el mejor de los casos, reparadas y vendidas.

FAO pide reducir desperdicio de alimentos

Debido a que  América Latina y el Caribe desperdician unos 78 millones de toneladas anuales de alimentos, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) instó ayer  a que se reduzcan  esas pérdidas y con ello alimentar a la población con hambre.

El compromiso Danone

En el mundo hay miles de agrupaciones sociales que trabajan encomiablemente. Con ellas y desde la utopía por un mundo mejor, la solidaridad se transforma en la ternura de los pueblos. Es obsceno que una empresa poco solidaria utilice la solidaridad. Las ONG’s no deberían callarse. De la misma manera, sería interesante que las organizaciones de consumidores analizaran si es ético que este tipo de empresas financien este tipo de campañas, que de una manera calibrada hurgan en las desgracias de los pobres y en la sensibilidad del consumidor.