Seguir a la naturaleza, no dominarla

Ya hemos alcanzado los siete mil trescientos cincuenta millones de seres humanos en un planeta de recursos limitados y en el que mayor depredador sigue siendo el hombre. Hace un siglo, en 1914 no sobrepasábamos los mil trescientos millones. Si esto no nos conmueve y nos hace poner todos los medios por remediar el caos será porque nos merecemos este fin de race, pero sin necesidad de glaciaciones ni meteoritos.

¿Por qué ecosocialismo hoy?

Un socialismo digno del nombre tendrá que ser ecológicamente orientado, es decir, tendrá que ser un "ecosocialismo" consagrado a restaurar la integridad de nuestra relación con la naturaleza. La producción dentro del ecosocialismo debe orientarse hacia la reparación del daño de los ecosistemas y promoviendo ecosistemas florecientes.