Hoy, Gran Manifestación en Madrid por el cierre de las nucleares. Súmate

Un total de 123 organizaciones españolas y portuguesas se movilizarán hoy sábado en Madrid para pedir al Gobierno que no proceda a la renovación de los permisos de explotación de las centrales nucleares en España, que caducan a partir de 2020 y hasta ahora debían pedirse tres años antes de que expire la licencia en vigor. La convocatoria ha sido lanzada por el Movimiento Ibérico Antinuclear (MIA), plataforma que engloba a más de 80 organizaciones.

¿Y ahora dónde guardamos las ojivas nucleares?

Tras el fallido golpe de Estado de Turquía en julio, Estados Unidos trasladó a Rumanía los artefactos nucleares almacenados en la base aérea de Incirlik. La noticia, facilitada el pasado fin de semana por la publicación electrónica EurActiv, provocó reacciones en cadena en Bucarest.

Sol en lugar de Fukushimas

Los alemanes acaban de anunciar que sus plantas de energía solar lograron producir 22 gigavatios de electricidad por hora, lo que, además de constituir un verdadero récord mundial, equivale a tener 20 centrales nucleares funcionando a plena capacidad.

El Síndrome de Fukushima, la metáfora de nuestros tiempos

(…) La tragedia de Japón irradiada desde Fukushima ha derivado en la pérdida de miles de vidas humanas, la desaparición de casi una ciudad entera debido al terremoto y tsunami y la afectación a la central nuclear de Fukushima ocasionando explosiones en el núcleo de la misma con terribles consecuencias. Ello derivó en el cese de provisión de energía para más de seis millones de personas y el peligro inminente, pero encubierto, de graves efectos en salud de la población por la contaminación radiactiva. Los esfuerzos de la empresa TEPCO por mantener su imagen de eficiencia y control de la situación para mantener el negocio de vender y exportar energía nuclear a los países “menos desarrollados”, se fueron derrumbando a través de la tragedia del pueblo japonés sometido a una agobiante desinformación y mensajes de salud pública contradictorios. La peor radiografía estuvo en la dramática situación de sus trabajadores inmolados en la absurda tarea de “controlar” el desborde ofrendando sus vidas.