Puentes sostenibles romanos, ganan popularidad rápidamente
La ingeniería sostenible está creciendo rápidamente en popularidad, no solo por su impacto limitado en el medio ambiente, sino también por el nuevo … Leer Más
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En 2014, el artista multimedia Alex Nathanson co-curó un proyecto llamado Nightlight que convirtió un jardín en Queens en una exhibición de luz … Leer Más
La técnica usada en AguaClara fue creada por Monroe Weber-Shirk, un ingeniero estadounidense cuya vida fue marcada por su experiencia en Centroamérica durante la guerra en El Salvador.
“Si no hay vida en Marte, cultivamos lechuga”, parece ser la premisa de un grupo de estudiantes de la Universidad de Southampton (Reino Unido), que pretenden poner un pequeño invernadero en el que se cultive lechuga usando la atmósfera y la luz solar de Marte.
A pesar de la gran cantidad de evidencias que existen sobre los fracasos de la aplicación de la biotecnología en el agro, en el Senado de los Estados Unidos se ha propuesto una ley de ayuda al desarrollo de muchos miles de millones de dólares, fondo que estaría dirigido a más investigación sobre ingeniería genética. La ley se propone con el argumento que los cultivos transgénicos son esenciales para dar de comer a los pobres del mundo.
El debate sobre agrocombustibles de próxima generación podría ser transformado por el nuevo campo de la biología sintética. También conocida como synbio, la biología sintética va más allá de la ingeniería genética para crear vida de la nada al combinar biología de nanoescala, computación e ingeniería.
El arroz transgénico que contiene un factor de crecimiento semejante a la insulina, y conocido por ser promotor de cáncer, está siendo desarrollado por investigadores académicos financiados por el gobierno para la producción comercial. El profesor Joe Cummins expone otra grave violación a la bioseguridad.
La producción, liberación y consumo de organismos o alimentos transgénicos implica, sin lugar a dudas, una seria y real amenaza para todos los ámbitos de la vida en la Tierra, apuntando, de ese modo, hacia el desencadenamiento de consecuencias insospechables.
El hilo conductor de la biotecnología es su permanente apelación a la ciencia como garantía de su actividad. Esta pretensión merece consideraciones en diversos aspectos.