Plaguicidas en la leche materna

El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) de Argentina realizó un estudio a madres que habían dado a luz en las maternidades del área metropolitana de Buenos Aires (Hospital Materno Infantil Ramón Sardá de la Ciudad de Buenos Aires, Hospital Posadas de Haedo y Maternidad Santa Rosa de Vicente López). Encontró niveles de plaguicidas en la leche materna un 15% superior a los autorizados en el Código Alimentario Argentino. Estos residuos, además de alterar la calidad nutricional de la leche, causan trastornos en la salud y el desarrollo de los bebés.

Medio ambiente, consumo responsable agroecológico y mujeres

Hay que proteger la Seguridad y la Soberanía Alimentarias garantizando el derecho a una alimentación sana y saludable para todas las personas y todos los pueblos, a través de la producción agroecológica de alimentos, la distribución en circuitos cortos, el consumo responsable y el reparto del trabajo de cuidados. La defensa de la producción y reproducción de la vida incluye el respeto a los derechos reproductivos de las mujeres.

17 de abril, luchas campesinas, transgénicos y consumo responsable agroecológico

Ya va siendo hora de que l@s ecologistas y consumidor@s responsables demostremos, con los hechos, nuestro compromiso con las luchas campesinas abandonando la comida basura y los circuitos de comercialización globalizados abordando, fuera de injerencias partidistas, la defensa de la agroecología, el consumo responsable, el principio de precaución y la soberanía alimentaria.

Encuentro europeo “Soberanía alimentaria, una respuesta a la crisis”

Los delegados del Foro “Nyeleni Europa 2011” responsabilizan de los daños ecológicos y sociales al sistema alimentario y a las políticas públicas: “pérdidas de biodiversidad y fertilidad de la tierra, contribución al cambio climático, empeoramiento de condiciones laborales de agricultores y trabajadores, pobreza rural en el Planeta y hambre para más de 1000 millones de habitantes a la vez que produce un superávit de alimentos que se desperdician o exportan dentro y fuera de Europa compitiendo brutalmente con las producciones locales”.

Carne, dioxinas y principio de precaución

Las dioxinas son compuestos químicos que se liberan en la combustión de sustancias entre las que está presente el cloro. Pueden producir efectos sobre la salud inmediatos –envenenamiento, acné- por intoxicación grave. Cuando se introduce en la cadena alimentaria a través del pienso del ganado, los daños sobre nuestra salud se produzcen a medio y largo plazo ya que las dioxinas se acumulan en la grasa de nuestro organismo pudiendo producir cáncer.

GAKs y La Garbancita Ecológica. Trece años de Consumo Responsable Agroecológico

La producción agroecológica campesina y el consumo agroecológico autogestionado no son posibles la una sin el otro. Esta relación directa entre productor@s y consumidor@s no es táctica, instrumental y anónima, sino estratégica, sustancial, personalizada y basada en la confianza. No es posible detener la destrucción del campesinado y de la naturaleza sin construir una nueva relación entre el campo y la ciudad, que cuestione un modelo modernizador que entrega el mando al beneficio privado y a la tecnología. El horizonte tiene que ser la vuelta al campo y a la producción agroecológica. Comprometerse con la seguridad y la soberanía alimentaria exige cambiar nuestros hábitos alimentarios pero también enfrentarse a las multinacionales y al doble lenguaje de los políticos y la constelación de entidades subvencionados. La fuerza para avanzar la deben poner miles de consumidor@s responsables.

Unión europea, soberanía alimentaria y movimientos sociales

Debemos abordar la inseguridad alimentaria causada por el modelo alimentario internacional, no sólo en los países pobres sino también en los países ricos. Las consecuencias de la inseguridad alimentaria aquí son: comida basura, malos hábitos alimentarios inducidos por la publicidad, cáncer, obesidad y otras enfermedades alimentarias que crecen de forma alarmante, especialmente entre nuestros niños y niñas. En los países ricos somos víctimas de la inseguridad alimentaria porque comemos lo que nos ordenan las multinacionales. Pero eso además nos convierte en cómplices del hambre en los países empobrecidos porque son las multinacionales a las que hacemos grandes con nuestro consumo las que arruinan a los campesinos y promueven las migraciones masivas.

Soberania Alimentaria y Ecofeminismo

La desigualdad de las mujeres respecto a los hombres, anterior al capitalismo, le es funcional. El mercado global es capitalista y masculino. El progreso económico se sustenta en la explotación de l@s trabajador@s y el trabajo invisible de las mujeres. La alianza entre el capitalismo y el patriarcado afianza el dominio sobre trabajador@s, mujeres, pueblos y naturaleza. Por eso la lucha de las mujeres por la igualdad no puede obviar la lucha contra las crisis económicas, los desastres ecológicos, la desnutrición y las enfermedades alimentarias o inmunológicas originadas por la economía global.

Soberanía alimentaria y consumo responsable. Seguridad alimentaria para un mundo rural vivo

No puede haber soberanía alimentaria sin promover la producción agroecológica y el consumo responsable, sin denunciar los daños de la agricultura química y transgénica desconectando de ella paulatinamente. El crecimiento del consumo responsable y la producción campesina agroecológica es la condición para el decrecimiento de la agricultura capitalista. Sin interrumpir la producción competitiva para el mercado global que arrasa la producción para el mercado local de los países donde exportamos y sin frenar el consumismo compulsivo y enfermante de las clases medias en los países ricos, no puede haber soberanía alimentaria. Sin crecimiento de la soberanía alimentaria en la sociedad, no hay decrecimiento que valga.