Comprendiendo las ciudades. El urbanismo vivo y ecológico

La sensación que el peatón o transeúnte es el gran olvidada de muchas ciudades del mundo es casi perpetua, casuísticamente en mayor volumen en aquellas urbes de tamaño medio o menor con referencia a la media del país que visitemos, posiblemente por la dejadez de un urbanismo olvidado o por una económica truncada de las administraciones que se declinan más por otros aspectos que se supone son de mayor beneficio para la sociedad.

Estocolmo, ciudad ecológica

Estocolmo está hecha a medida para aquellos a los que les gusta desplazarse a pie y en bicicleta. Es tan compacta que es posible ir y volver andando desde el centro urbano hasta cualquiera sus 10 atracciones principales o incluso alquilar una bicicleta y disfrutar de la vista. Desplazarse por Estocolmo tanto a pie como en bicicleta es una manera maravillosa de disfrutar de la ciudad y, por supuesto, muy pintoresca, ya que Estocolmo se alza sobre 14 islas conectadas entre sí por 57 puentes.

Los pequeños pueblos son el futuro

Frente a una economía de escala global, donde el precio del pan de Mozambique se decide en las bolsas de Chicago según lo que un instrumento financiero desee ganar, las economías campesinas se ejercen en espacios reducidos, sin salir muy lejos de los propios pueblos. Planteadas a escala local se asegura que sus impactos se viertan sobre el propio territorio, como primer paso para garantizarle autonomía. Una forma de hacer que nos indica la importancia de ‘relocalizar la economía’ generando células completas donde la vida se vive y se reproduce.

Los coches eléctricos. Un paso más en mantener una situación de insostenibilidad

El automóvil eléctrico avanza un paso más en mantener una situación de insostenibilidad, simulando todo lo contrario. Mantener y potenciar la posibilidad de desplazamientos privados en los entornos metropolitanos favorece el modelo disperso de urbanismo e impulsa la creación de más infraestructuras de transporte. Crea la ilusión de que es posible un sistema de transporte ecológico al margen del transporte público y de la reorganización urbanística. Los coches eléctricos sólo representarán una alternativa sostenible cuando se utilicen únicamente en los casos necesarios, en un contexto de movilidad diferente al actual, y la producción de energía eléctrica provenga de fuentes renovables.