Frackin: “No hay ninguna previsibilidad, la respuesta va a ser siempre instintiva”

El boom de los no convencionales y las políticas de seguridad parecen no estar vinculadas a primera vista, sin embargo, las transformaciones socioeconómicas disparadas por la fiebre del fracking ponen de relieve la relación. Para indagar sobre qué hipótesis manejan quienes están a cargo de la seguridad pública en Neuquén OPSur entrevistó a Darío Kosovsky, abogado especializado en Derecho Penal, miembro de los institutos Latinoamericano de Seguridad y Democracia (ILSED) y de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP). En la charla calificó el escenario provincial como de “desgobierno político de la seguridad”, relativizó el impacto de la presencia del FBI y advirtió el riesgo de que las Fuerzas Armadas, a partir de la redefinición de sus funciones, y en sintonía con los discursos de nuevas amenazas promovidos por Estados Unidos, participen de tareas de seguridad interior.

Triunfo mapuche en Vaca Muerta

En un gran triunfo de la organización y lucha del Pueblo Mapuche, la Comunidad Campo Maripe obtuvo la inscripción de la personería jurídica por parte del gobierno provincial. El hecho es trascendente por varios motivos: el Gobierno y las petroleras (entre ellas YPF) negaban la pertenencia indígena de la comunidad, hacía catorce años que en Neuquén no se entregaban personerías jurídicas (en total violación de la legislación provincial y nacional) y, tercer punto, fue obtenida por la persistente organización y resistencia de las comunidades mapuches de Neuquén.

Ante la duda… ¿el fracking?

Argentina y Colombia avanzan hacia el desarrollo de hidrocarburos de yacimientos no convencionales de la mano de la fractura hidráulica. La Soberanía Hidrocarburífera en Argentina y el Crecimiento y Competitividad en Colombia son los objetivos gubernamentales y sus banderas el autoabastecimiento y la Locomotora Minero-Energética, respectivamente. Sin embargo, la ausencia de participación social en las decisiones que afectan bienes comunes y los riesgos del uso de esta técnica extractiva, que amenaza con cambiar la vocación productiva, cultura y dinámicas sociales de comunidades locales, ha generado un creciente debate. Ambos países han adoptado en sus normativas internas el principio precautorio o de precaución, que debería ser contemplado ante los cuestionamientos que recibe la aplicación de esta técnica. Si bien algunas voces de alarma se han pronunciado desde organismos de control, este principio aparece como letra muerta en legislaciones, que lo enmarcan en el deber ser como directriz jurídica, política y moral.