La Alcaldía de Cuauhtémoc, CDMX realiza de manera permanente, operativos de vigilancia y control sobre los diversos centros de atracción para las personas, entre los que se encuentran antros, parques, entre otros. De acuerdo con el gobierno mexicano, los jóvenes son el futuro de cada país, por lo que su protección y adecuada guía deben ser siempre la máxima prioridad, en busca de la prosperidad y el desarrollo óptimo de su pueblo, por lo que estos operativos son necesarios.
El cierre de un antro clandestino, un paso al frente en la lucha por mantener a la juventud segura
En ese aspecto, en la colonia Buenos Aires, en la alcaldía de Cuauhtémoc se llevó a cabo una operación en la que se clausuró un edificio, en el que alrededor de mil doscientos jóvenes, se encontraban realizando una fiesta clandestina. La mayoría de estos, aún no habían cumplido la mayoría de edad, y se les estaba proporcionando drogas, alcohol y no se contaba con medidas de seguridad para los asistentes.
La propia alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, anunció a través de sus redes sociales, que el operativo se había llevado a cabo. La alcaldesa, afirmó que a pesar de que haya personas que estén en contra de sus decisiones, estas medidas son fundamentales para proporcionarles a los jóvenes ambientes seguros y saludables en los que se puedan desarrollar de manera óptima sin estímulos nocivos externos.
La intervención de las fuerzas de seguridad se produjo gracias a una denuncia ciudadana. Esto, hizo que se movilizara el personal de la alcaldía de Cuauhtémoc y también de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, y del Instituto de Verificación Administrativa, los cuales se encontraron con una concentración masiva de jóvenes en el edificio de tres pisos.
La mayoría de los menores se encontraban en muy malas condiciones
Según los reportes de las autoridades de Cuauhtémoc, a la fiesta asistieron un total de dos mil quinientas personas y casi la mitad eran menores de edad, de entre 15 y 17 años. En un primer momento, se reportó que los que se encontraban encargados del edificio estuvieron bastante reacios a permitir el paso de las autoridades, sin embargo, finalmente se pudo lograr el desalojo total del lugar.
Al momento de entrar y desalojar a todos los presentes en la fiesta clandestina, las autoridades de Cuauhtémoc, que llevaron a cabo la operación confirmaron que se estaban vendiendo bebidas alcohólicas, además de estupefacientes a los menores de edad que estaban presentes. Las condiciones del edificio no cumplían con ninguna de las medidas de seguridad establecidas por la ley para ese tipo de eventos.
La noticia de los hallazgos, fue confirmada por la alcaldesa de Cuauhtémoc a través de sus redes sociales, en las que también compartió videos e imágenes de lo que había sido la enorme congregación de jóvenes para la fiesta, en lo que según los reportes antes era una fábrica. En palabras de la propia alcaldesa, algunos jóvenes salieron en muy mal estado, a pesar de que las autoridades actuaron bastante rápido.
Las violaciones a la seguridad civil en el establecimiento clandestino son graves
El reporte oficial con las violaciones que se presentaron en el edificio fue realizado un poco después de que se terminara la operación. En este reporte, se informó sobre el hecho de que el establecimiento no tenía el Certificado de Uso de Suelo adecuado y tampoco contaba con la Licencia de Funcionamiento.
Sin embargo, lo más grave es la violación a la protección civil, ya que el edificio se utilizó como un punto en el que se le distribuyeron a los jóvenes sustancias ilícitas y que estos no están en edad para consumir. Además, el edificio carecía de salidas de emergencia y medidas de protección en caso de catástrofes, lo que muestra claramente que con esta operación se ha evitado una posible tragedia futura.