La comparecencia de Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad de Tabasco y presunto líder del grupo criminal ‘La Barredora’, se convirtió en un hecho de importancia judicial; en este caso, el exfuncionario enfrenta cargos graves que podrían derivar en una condena ejemplar. Además, la audiencia se realizó de manera virtual desde el penal de máxima seguridad del Altiplano, donde se encuentra recluido tras ser detenido y trasladado desde Paraguay.
La audiencia contra Hernán Bermúdez: las posibilidades
La sesión fue dirigida por el juez de Control de la Región Nueve y se llevó a cabo en privado, con el fin de proteger la seguridad del acusado y de los participantes. Pero la Fiscalía de Tabasco presentó pruebas que lo señalan como responsable de delitos de asociación delictuosa, secuestro exprés y extorsión, todos del fuero común, pero estas acusaciones forman la base para solicitar su vinculación a proceso.
Durante la exposición de motivos, el fiscal estatal, Óscar Tonatiuh Vázquez, advirtió que los delitos acumulados podrían traducirse en una condena histórica (así fue la extradición de Bermúdez). “Podría enfrentar una pena de hasta 158 años de prisión por los diversos delitos que se le imputan”, declaró de forma contundente, pero la defensa de Bermúdez podría pedir un plazo para reunir pruebas que respalden su inocencia.
Sin embargo, la posibilidad de que se imponga la prisión preventiva oficiosa está sobre la mesa, lo que limitaría cualquier intento de suavizar su situación. Con ello, quedó confirmado lo que anticipaba el título: el presunto líder de La Barredora se encuentra frente a la justicia mexicana.
Traslado, cargos y vínculos delictivos: el camino de Bermúdez hasta el Altiplano fue largo
Tras ser expulsado de Paraguay, autoridades federales ejecutaron una orden de aprehensión en su contra y lo trasladaron al CEFERESO No. 1, en el Estado de México. Durante la ruta, se notificó también la existencia de cargos federales vinculados con delincuencia organizada y presunta relación con actividades de narcotráfico.
El caso quedó registrado en la carpeta de investigación FED/FEMDO/FEITATA-JAL/0000224/2025, asociada a la causa penal 385/225. Con este expediente se consolida un doble frente legal: por un lado, la justicia estatal, y por otro, la federal, que lo señala por delitos de mayor escala, lo que hace al proceso complejo.
De todas formas, las autoridades tabasqueñas confirmaron que existen indagatorias contra funcionarios que habrían tenido vínculos con La Barredora mientras Bermúdez ocupaba un cargo público. Aunque no se revelaron nombres ni cifras, el fiscal señaló que los trabajos continúan.
Cabe mencionar que los supuestos operadores económicos de la organización están en la mira de la Fiscalía y de corporaciones federales, pues se presume que administraban recursos derivados de extorsiones y robo de combustibles. Lo que buscaban en estas pesquisas era desarticular no solo a los líderes visibles, sino también la estructura que los financiaba.
¿Quién es Hernán Bermúdez Requena?
Hernán Bermúdez, también conocido como ‘El Abuelo’, fue secretario de Seguridad Pública de Tabasco durante el gobierno de Adán Augusto López. Según las investigaciones, habría aprovechado esa posición estratégica para proteger y fortalecer a La Barredora, grupo dedicado a delitos de alto impacto.
De acuerdo con lo comunicado de manera oficial, la organización está vinculada al robo de hidrocarburos, secuestros y extorsiones. Además, se le atribuyen nexos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG); sus integrantes más cercanos destacan Ulises Pinto, alias “El Mamado”; Francisco Javier, “El Guasón”; Carlos Tomás Díaz, “El Licenciado”; y Daniel, “El Prada”, quienes ya enfrentan procesos judiciales o cuentan con órdenes de captura.
Por otro lado, la caída de Bermúdez marca un golpe a la estructura delictiva en Tabasco, pero no significa el fin del problema; entonces algunas autoridades han señalado que los cateos a propiedades vinculadas al exfuncionario continuarán (esto decía la mandataria mexicana), para erradicar la red completa de La Barredora. Con un posible escenario de más de 150 años de cárcel, la justicia busca cerrar un capítulo que exhibe la profundidad de la corrupción.
