En plena era digital, la forma en que se gestiona la información médica está viviendo una transformación profunda. El cambio de los registros en papel a los sistemas electrónicos ha elevado notablemente la eficiencia y la calidad de la atención en clínicas y hospitales.
Sin embargo, no basta con usar cualquier sistema: en México, la ley exige que estas herramientas cumplan con normas específicas para asegurar la seguridad, la interoperabilidad y la validez legal de los datos. Plataformas como Compuexpediente han sido desarrolladas justamente para generar un Expediente Clínico Electrónico que cumple con estas exigencias, alineándose con la NOM-004-SSA3-2012 y la NOM-024-SSA3-2012.
¿Qué es un Expediente Clínico Electrónico?
El Expediente Clínico Electrónico (ECE) es un sistema digital que concentra, de manera ordenada y segura, toda la información médica de un paciente. Abarca desde notas médicas, diagnósticos y tratamientos, hasta resultados de laboratorio e imágenes clínicas.
Este formato agiliza el acceso a la información, reduce errores, mejora la coordinación entre profesionales y facilita la gestión integral de la atención médica.
Para que un ECE sea realmente útil y seguro, debe cumplir con lo que establece la legislación mexicana.
Normas que regulan el ECE en México
Dos normas oficiales marcan el camino para implementar correctamente un expediente clínico digital:
- NOM-004-SSA3-2012: Define los elementos mínimos que debe contener cualquier expediente clínico, ya sea en papel o electrónico, incluyendo la estructura y los requisitos para su creación y resguardo.
- NOM-024-SSA3-2012: Establece que los sistemas electrónicos deben ser compatibles, seguros e interoperables entre diferentes instituciones y proveedores de salud, garantizando así el intercambio seguro y eficiente de información.
Cumplir con ambas normas no es opcional: es una obligación legal que asegura la validez jurídica de los registros y la protección de los datos del paciente.
Ventajas de cumplir con la NOM-004 y la NOM-024
- Seguridad de la información
Los ECE certificados utilizan autenticación de usuarios, cifrado de datos y controles de acceso para proteger la información, minimizando el riesgo de robo, pérdida o manipulación indebida. - Cumplimiento legal
Trabajar con sistemas que cumplen las normas evita sanciones y problemas legales, y asegura que el expediente clínico sea válido ante autoridades sanitarias y judiciales. - Mejora en la calidad del servicio
El acceso inmediato a la historia clínica permite diagnósticos más precisos, tratamientos oportunos y seguimiento continuo. La estandarización de la información previene malentendidos y facilita la comunicación entre especialistas. - Interoperabilidad
Gracias a la NOM-024, el ECE puede conectarse con laboratorios, farmacias y otros hospitales, asegurando continuidad en el tratamiento y evitando estudios duplicados. - Optimización de recursos
La automatización de procesos administrativos libera tiempo del personal, que puede enfocarse más en la atención al paciente y menos en tareas repetitivas. - Historial centralizado
Reunir toda la información en un solo lugar evita duplicidades y mejora la toma de decisiones médicas.
Más allá de la ley: impacto social y ambiental
Además de cumplir con las normas, los ECE generan beneficios adicionales:
- Sostenibilidad: Reducen el consumo de papel y la generación de residuos.
- Acceso equitativo: Facilitan que pacientes en zonas rurales o alejadas mantengan su historial completo incluso si cambian de institución.
- Prevención y salud pública: Permiten el análisis agregado de datos para identificar tendencias epidemiológicas y orientar políticas sanitarias.
Retos de implementación
A pesar de sus ventajas, implementar un ECE normativo implica superar desafíos como:
- Resistencia al cambio de parte de profesionales habituados al papel.
- Inversión inicial en tecnología y capacitación.
- Actualización constante para adaptarse a cambios normativos y a nuevas exigencias en ciberseguridad.
Estos retos requieren una estrategia clara y el compromiso de todos los actores del sistema de salud.
Conclusión
El Expediente Clínico Electrónico es mucho más que una herramienta tecnológica: es un pilar para ofrecer atención médica segura, eficiente y legalmente respaldada en México.
Cumplir con la NOM-004 y la NOM-024 asegura la validez de los datos, la protección de la privacidad del paciente y una mejora real en la calidad del servicio.
En un mundo donde la digitalización avanza rápidamente, adoptar soluciones como el Expediente Clínico Electrónico ofrecido por Compuexpediente no es opcional, sino una necesidad para que cualquier institución de salud se mantenga a la altura de los retos presentes y futuros.
