En las últimas horas, Hacienda y el Departamento del Tesoro se plantaron frente al crimen transnacional; volvió a ser foco porque detrás de cada operación financiera sospechosa suele aparecer una compleja red de personas, empresas y movimientos que buscan pasar inadvertidos. Pues bien, esta vez el foco está puesto en el Tren de Aragua, una estructura criminal que expandió su presencia por varios países de la región, y aunque el anuncio comenzó en Washington, el alcance de sus efectos terminó empujando a México a reforzar su colaboración de manera inmediata.
OFAC apunta a 11 objetivos vinculados al Tren de Aragua
El Departamento del Tesoro, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), anunció la designación de once objetivos: siete individuos y cuatro entidades acusados de apoyar material, financiero o tecnológicamente al Tren de Aragua.
Esta organización de origen venezolano fue catalogada como Terrorista Global Especialmente Designada, Organización Terrorista Extranjera y Organización Criminal Transnacional, esto en el contexto de que hace un tiempo Harfuch anunció la captura del líder en México del «Tren de Aragua».
Las designaciones detonaron una respuesta inmediata desde México, donde la Secretaría de Hacienda, a través de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), activó protocolos de localización, verificación e intercambio de información.
En varios países, Perú, México, Ecuador, Chile, Ecuador, Estados Unidos y Colombia, se detectaron células y empresas empleadas para encubrir movimientos ilícitos. La UIF identificó en territorio mexicano a una de las personas señaladas y procedió a incorporarla al Listado de Personas Bloqueadas, además de presentar una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR).
Una figura del entretenimiento entre los señalados por Washington
Desde hace meses, autoridades regionales vienen observando el avance del grupo criminal, cuyas actividades incluyen tráfico de personas, extorsiones, contrabando y operaciones relacionadas con narcoterrorismo. Algo llamativo es que entre los once objetivos destaca un nombre procedente del mundo del espectáculo venezolano, alguien con presencia reciente en México y actividad financiera registrada en el país.
Aunque la identidad no fue detallada públicamente, fuentes abiertas apuntan a una relación cercana con un líder del Tren de Aragua, lo que habría facilitado apoyos logísticos en años anteriores. La UIF, en coordinación con la Administración para el Control de Drogas (DEA), trabaja para confirmar su ubicación exacta dentro de México.
De todas formas, si se confirma su presencia, se procederá a su bloqueo financiero, a la presentación de la denuncia correspondiente y a la emisión de alertas a instituciones bancarias para impedir cualquier maniobra de encubrimiento.
Ambos países buscan frenar las empresas fachada
Este caso suele ser común en las redes del crimen organizado debido a que recurren a rostros públicos para mover recursos sin levantar sospechas. A veces parecen historias de novela, que ocurren a plena luz del día, en ciudades donde la actividad financiera se mezcla con lo público.
De igual manera, además del seguimiento a individuos, Hacienda y el Tesoro estadounidense mantienen un ida y vuelta para verificar la existencia de empresas que no funcionan como tales, que están vinculadas al grupo criminal, para evitar que estas estructuras utilicen el sistema financiero mexicano como puente con la intención de mover recursos ilícitos.
Hay que tener en cuenta que la cooperación incluye el análisis de los dos países en cuanto a operaciones sospechosas, el rastreo de compañías «fantasma» y la actualización de listas internas para evitar que continúen operando.
Cabe mencionar que esto se agrega a la campaña de protección que tiene el sistema financiero en México, debido a que sucede que está orientada para impedir que grupos criminales con alcance transnacional utilicen al país gobernado por Sheinbaum como punto de paso o de lavado de dinero. Esto demuestra que ambos países buscan cerrar espacios al delito organizado y combatirlo.
