El debate sobre la situación actual del Cártel de Sinaloa volvió a tomar fuerza luego de que el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, desmintiera que esta organización criminal haya desaparecido pero aunque el Gobierno de EE.UU celebró la declaración de culpabilidad de Ismael “El Mayo” Zambada como el final de un mito, en México se reconoce que la amenaza sigue.
Cártel de Sinaloa, mermado pero no extinto
Al ser cuestionada la presidenta Claudia Sheinbaum sobre si se podía dar por terminado al Cártel de Sinaloa, Harfuch aclaró que esta organización nunca ha dependido de un único líder. En palabras del funcionario: “El Cártel de Sinaloa nunca ha tenido un líder como tal, siempre ha habido varios líderes, es un cártel que tiene varias ramas”.
La estructura descentralizada, encabezada en distintos momentos por “El Mayo” Zambada, Joaquín “El Chapo” Guzmán y sus hijos, impide que una sola captura lo desarticule por completo (esta facción fue desarticulada). En ese sentido, Harfuch remarcó que la organización está impactada por las detenciones, pero aún mantiene figuras relevantes y células delictivas con poder operativo.
Cabe mencionar que la idea de su extinción, impulsada tras la rendición de Zambada en Estados Unidos, fue calificada como prematura, pero el secretario insistió en que todavía hay criminales de alto perfil pendientes de captura, entonces mientras el Gobierno estadounidense presentó la caída de “El Mayo” como el fin de una era, en México las autoridades federales reconocen que la fragmentación del cártel lo hace más complejo de erradicar.
“Los Chapitos” y el mito de la alianza con el CJNG
Otro punto abordado por el titular de la SSPC fue la supuesta alianza entre la facción de “Los Chapitos” y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). El funcionario negó rotundamente que exista evidencia de tal pacto y calificó como un bluf las mantas y mensajes que en su momento circularon en Sinaloa para aparentar vínculos con el grupo rival.
Según explicó, todo apunta a una estrategia de intimidación dentro de la misma estructura sinaloense. El funcionario dio a conocer que no hay detenciones ni investigaciones que respalden la existencia de un acuerdo formal entre ambas organizaciones.
La narrativa de un frente común contra el Estado habría sido alimentada más por la propaganda criminal que por hechos concretos pero la estrategia buscaba confundir tanto a la población como a las autoridades para reforzar la percepción de poder del cártel. Pese a los rumores, lo que se vio en Sinaloa es un incremento en los operativos de seguridad, con presencia constante de fuerzas federales para evitar un repunte de violencia.
Defensa Nacional y el control de la seguridad en Sinaloa
Desde julio, la Secretaría de la Defensa Nacional asumió el control de la seguridad pública en Sinaloa, el general Ricardo Trevilla Trejo explicó que el acuerdo firmado con el gobierno estatal busca reforzar la estructura policial mediante reclutamiento, capacitación y la incorporación de elementos de fuerzas especiales.
Cabe mencionar que la presencia del Ejército también incluye vehículos blindados y armamento para fortalecer la vigilancia, esta medida responde a la necesidad de contener las operaciones de los grupos delictivos aún presentes en la región. De momento, Harfuch reconoció que, aunque el Cártel de Sinaloa se encuentra debilitado, todavía tiene ramificaciones que amenazan la estabilidad de varias comunidades.
Por otro lado, la intervención militar es vista como una forma de frenar el resurgimiento de violencia producto de disputas internas pero se enmarca en un modelo de cooperación entre Federación y estados, donde las fuerzas armadas asumen funciones clave en seguridad local. Mientras Estados Unidos celebra la caída de “El Mayo” (esto aseguran desde Estados Unidos), en México se reconoce que la lucha contra el narcotráfico requiere un mayor esfuerzo.
