El pasado 2 de julio agentes federales de los Estados Unidos, detuvieron a Julio César Chávez Jr. en su hogar de Los Ángeles luego de que su visa de turista expirara en febrero de 2024. Adicionalmente, se le acusó de haber mentido en su solicitud de residencia. Este arresto se produjo poco después de su pelea con el boxeador e influencer estadounidense Jake Paul.
Chávez Jr. salió del centro de reclusión
Tras pasar un mes y medio bajo custodia, el boxeador fue deportado a México y entregado a agentes de la FGR en Sonora. El 19 de agosto, fue trasladado al Centro Federal de Reinserción Social en Hermosillo. La detención de Chávez Jr. está vinculada a una investigación de la FGR de 2019, que también implicó a 13 personas, incluyendo a Ovidio Guzmán López, el hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, y 12 personas más.
Cuatro años después de que comenzara la investigación, la FGR emitió múltiples órdenes de arresto, una de las cuales era para Chávez Jr., a lo largo de su carrera, el boxeador ha luchado contra su adicción a las drogas y ha sido arrestado en varias ocasiones. Este domingo al mediodía, el boxeador Julio César Chávez Jr. salió del Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) No. 11 de Hermosillo.
La liberación del pugilista se produjo después de que el juez federal Enrique Hernández Miranda le otorgara la libertad condicional
Después de que el juez federal Enrique Hernández Miranda le concediera la libertad condicional, el boxeador Julio César Chávez Jr. fue liberado. Su abogado, Rubén Fernández Benítez, confirmó que ya está con su familia, pero deberá seguir ciertas medidas cautelares, como no salir del país sin permiso judicial. A pesar de que la orden se emitió el sábado por la noche, su salida del penal se retrasó varias horas.
La liberación se ordenó el sábado alrededor de las 21:00 horas, cuando el juez consideró que la FGR no había justificado la necesidad de mantenerlo en prisión preventiva. La próxima audiencia de Chávez Jr. será el 24 de noviembre, donde el juez evaluará los avances de la investigación complementaria. Si fuera declarado culpable, el boxeador podría enfrentar una pena de entre cuatro y ocho años de prisión.
La FGR presentó 21 pruebas en su contra, incluyendo escuchas telefónicas que lo vinculan con Néstor Isidro Pérez Salas, alias «El Nini», y un informe de la DEA que lo señala como sujeto de investigación. La defensa cuestionó la validez de estas pruebas, argumentando que se basan en testimonios anónimos y documentos sin valor jurídico en México, y sostuvo que no hay evidencia que demuestre la participación de Chávez en alguna conducta delictiva.
El abogado reiteró que su cliente cumplirá con todas las medidas impuestas y confía en que el proceso demostrará su inocencia
Según el abogado de Chávez Jr., Rubén Fernández Benítez, la directora de la prisión, Érika Adriana Tenopala Chausseé, obstaculizó la orden del juez federal. El litigante afirmó que esta demora constituye una privación ilegal de la libertad y un abuso de autoridad ya que a pesar de la orden, el boxeador seguía encarcelado hasta la tarde del domingo.
Su familia esperó toda la noche afuera del Cefereso 11, un penal federal ubicado en una zona desértica y de difícil acceso en Hermosillo. El abogado expresó su preocupación por la espera y la posible incompetencia de la autoridad penitenciaria, temiendo que la liberación no ocurriera hasta el lunes. Como parte de la resolución judicial, Chávez Jr. deberá cumplir con varias medidas cautelares y presentarse a la próxima audiencia.
Si es declarado culpable, podría enfrentar una pena de cuatro a ocho años de cárcel. El abogado indicó que, con la autorización de la familia, presentará una denuncia formal por el retraso en la liberación, calificándolo de un atropello a los derechos de su cliente y una obstrucción de una orden judicial. El abogado rechazó las acusaciones de la FGR contra su cliente, señalando que se basan en «anécdotas de camaradería» y no en pruebas sólidas.
