Ante la noticia sobre la posible clasificación de ciertos cárteles mexicanos como grupos terroristas, se despertó una ola de reacciones tanto en México como en Estados Unidos. En el informe que publicó The New York Times, el Departamento de Estado estadounidense está pensando en aplicar esta designación a cinco organizaciones criminales mexicanas, entre ellas el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación.
Si bien esta medida busca fortalecer las acciones de seguridad contra estas estructuras delictivas, despierta preocupación en posibles intromisiones extranjeras en asuntos soberanos de México. Así es como la presidenta Claudia Sheinbaum expresó su inquietud al respecto, remarcando que desde el gobierno mexicano no aceptarán ningún tipo de intervención foránea.
Por su parte, la mandataria hizo hincapié en que el país se encuentra revisando sus leyes nacionales para fortalecer su marco legal y así proteger su soberanía ante cualquier intento de injerencia. Además, la mandataria le pidió a las autoridades estadounidenses compartir información de inteligencia que facilite el trabajo en conjunto para evitar vulnerar las normas constitucionales mexicanas.
El contexto de esta decisión y las declaraciones de Sheinbaum
Un nuevo capítulo surge en la tensa relación entre México y Estados Unidos. A los aranceles se les suma que, desde el Departamento de Estado estadounidense, evalúan declarar a algunos cárteles mexicanos como grupos terroristas y esto podría transformar la dinámica de la cooperación en seguridad entre ambos países. Ante esto, la propia presidenta mexicana advirtió que esta medida podría tener grandes implicaciones legales.
En su conferencia de prensa, la presidenta (los detalles de la propuesta de ley para establecer un Sistema Nacional de Investigación), señaló que México mantiene una demanda contra las armerías estadounidenses debido al tráfico ilícito de armas hacia el territorio mexicano y sostuvo que «como ya reconoció el propio Departamento de Justicia que el 74% de las armas de los grupos delictivos vienen de Estados Unidos, pues entonces, ¿cómo quedan las armadoras y distribuidoras frente al decreto?».
Anteriormente, desde México habían denunciado a siete fabricantes de armas en 2021, incluyendo Smith & Wesson, Barrett, Beretta, Century Arms, Colt, Glock y Ruger, así como también contra Interstate Arms. No obstante, seis de estas compañías fueron excluidas del caso debido a cuestiones legales, dejando únicamente a Smith & Wesson e Interstate Arms como demandadas, según reportó Ana Isabel Martínez.
¿Qué implicaría la declaración de terrorismo en este caso?
Al designar a los cárteles como organizaciones terroristas, esto abriría la puerta a un gran cambio en lo que respecta a la política de seguridad bilateral. Esto implicaría la posibilidad de acciones unilaterales por parte de Estados Unidos, y esto despierta la preocupación en el gobierno mexicano.
Bajo este aspecto, Sheinbaum insistió en que México está abierto a la cooperación en materia de seguridad, pero no tolerará ninguna forma de injerencia extranjera. «A nosotros nos corresponde en nuestra propia legislación; entonces, lo que nosotros no vamos a aceptar nunca es la intromisión, la injerencia misma, y siempre vamos a defender nuestra soberanía; entonces, en ese marco estamos trabajando», indicó la mandataria.
Asimismo, Pardo sostuvo que el sistema legal mexicano está siendo revisado para fortalecer la defensa de la autonomía nacional y frente a los vuelos estadounidenses cerca del país para actividades de reconocimiento. «Si hay información que tiene Estados Unidos relativa a nuestro país, pues que se comparta, que se coordine para poder trabajar en México. Todo dentro del marco de nuestra Constitución y nuestras leyes», señaló.
Los cárteles que el gobierno de EE.UU planea designar como organizaciones terroristas
Si bien la presidenta mexicana sostiene que se debe hacer todo en el marco de la constitución y que México no perderá su soberanía, desde Estados Unidos planean nombrar a seis cárteles como organizaciones terroristas porque están acusados de traficar migrantes y drogas, incluyendo el fentanilo.
Además de los cárteles mexicanos, Estados Unidos también considera incluir en esta designación al grupo criminal venezolano «El Tren de Aragua» y a la pandilla salvadoreña «La Mara Salvatrucha» (Senado aprueba en lo general una ley). Así, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México reafirmó que no permitirá la injerencia de Estados Unidos en los asuntos internos de México.
Desde el gobierno mexicano sostienen que están dispuestos a colaborar con su vecino del norte en la lucha contra el crimen organizado, siempre dentro del respeto mutuo y el marco legal internacional; por ello es que desde comienzo de febrero México envió 10 mil elementos de la Guardia Nacional a su frontera, pero la mandataria sostiene que «siempre hemos planteado que compartan información con el gobierno de México».
