En la Cámara de Senadores ocurrió un enfrentamiento entre Alejandro “Alito” Moreno, dirigente nacional del PRI, y el senador morenista Gerardo Fernández Noroña generó fuertes reacciones en la clase política. La presidenta Claudia Sheinbaum no dejó pasar los hechos y los calificó como un reflejo de prácticas que, según ella, pertenecen a una época marcada por la intolerancia y la violencia.
La postura de Claudia Sheinbaum ante el altercado
En conferencia, Sheinbaum calificó el episodio como un acto “muy autoritario”. Para la mandataria, lo ocurrido recordó a los tiempos de represión política de décadas pasadas, comparando la escena con los “porros” que operaban en la Universidad Nacional Autónoma de México durante su juventud.
Con esa comparación, buscó remarcar que la violencia sigue siendo un recurso de la oposición cuando debería prevalecer el diálogo. “¿No les parece muy autoritaria la actitud de ayer del presidente del PRI y de sus diputados?”, cuestionó Sheinbaum en Palacio Nacional.
Con esta frase revelaron que quienes acusan al actual gobierno de autoritarismo (esto pasó en el Congreso entre los funcionarios), actúan con las mismas prácticas que critican. Para ella, los hechos muestran una contradicción evidente en el discurso opositor.
La presidenta también señaló que, lejos de fortalecer la vida democrática, la oposición recurre a métodos que dañan la credibilidad del Congreso. “Lo que ocurrió ayer pues muestra la verdad lo que es el PRIAN”, afirmó, dejando claro que ve en estos comportamientos una continuidad de la vieja política.
Noticia en desarrollo…