En la Cámara de Senadores ocurrió un enfrentamiento entre Alejandro “Alito” Moreno, dirigente nacional del PRI, y el senador morenista Gerardo Fernández Noroña generó fuertes reacciones en la clase política. La presidenta Claudia Sheinbaum no dejó pasar los hechos en ‘La Mañanera’ y los calificó como un reflejo de prácticas que, según ella, pertenecen a una época marcada por la intolerancia y la violencia.
El altercado en la Cámara de Senadores
En el transcurso de la sesión legislativa del día miércoles, hubo una pelea que sorprendió, pero con los videos difundidos, se observa a “Alito” Moreno agredir físicamente al senador Fernández Noroña, mientras que otro legislador priista presuntamente atacaba a un trabajador de la Cámara de Senadores que intentaba intervenir.
Algo que quedo demostrado es que los sucesos que ocurrieron en el marco de una sesión donde se discutían temas de relevancia nacional debido a que Moreno le reclama a Noroña la palabra en el recinto (esto pasó en el Congreso entre los funcionarios), lo que, marca que existió en el entredicho un papel importante de la oposición como fuerza de diálogo.
Lo que debía ser un debate parlamentario se transformó en una pelea, más allá de lo ocurrido, dejó en descubierto que hay una tensión en el Congreso. Ante esto, la mandataria apareció asegurando que lo sucedido no es un hecho aislado, sino un reflejo de lo que, en su opinión, sigue caracterizando a ciertos sectores de la oposición.
La postura de Claudia Sheinbaum ante el altercado
En conferencia, Sheinbaum calificó el episodio como un acto “muy autoritario”. Para la mandataria, lo ocurrido recordó a los tiempos de represión política de décadas pasadas, comparando la escena con los “porros” que operaban en la Universidad Nacional Autónoma de México durante su juventud.
Con esa comparación, buscó remarcar que la violencia sigue siendo un recurso de la oposición cuando debería prevalecer el diálogo. “¿No les parece muy autoritaria la actitud de ayer del presidente del PRI y de sus diputados?”, cuestionó Sheinbaum en Palacio Nacional.
Con esta frase revelaron que quienes acusan al actual gobierno de autoritarismo, actúan con las mismas prácticas que critican. Para ella, los hechos muestran una contradicción evidente en el discurso opositor.
También, la presidenta señaló que, lejos de fortalecer la vida democrática, la oposición recurre a métodos que dañan la credibilidad del Congreso. “Ahora, son el PRIAN, no se les olvide”, afirmó, dejando claro que ve en estos comportamientos una continuidad de la vieja política.
El trasfondo político y el papel del PRIAN
Pese al incidente puntual, Sheinbaum ubicó el hecho en un contexto político como lo es la alianza opositora entre PRI y PAN. En su discurso, este bloque al que llamó “PRIAN” demuestra que se trata de un proyecto que carece de respaldo ciudadano y que recurre a la violencia cuando no logra imponerse en el debate parlamentario.
Asimismo, recordó que los priistas y panistas acusaron al actual gobierno de autoritario, pero consideró que el altercado en el Senado demuestra lo contrario. Sin embargo, la administración que encabeza promueve libertades y democracia, mientras que la oposición exhibe comportamientos que calificó de hipócritas y agresivos.
Ante esto, la líder mexicana indicó: «De su parte, pues esta actitud, ya sea para ir a denunciar a Estados Unidos algo, porque también lo ha hecho el presidente del PRI de una manera muy poco nacionalista, y al mismo tiempo estas actitudes, que son condenables, pero para que vean lo que son».
Para la mandataria, los hechos son una muestra de que la oposición continúa repitiendo viejas prácticas, comparables con la de los “porros de entonces, los de ahora” (esto es lo que dijo Noroña luego de la pelea). Incluso fue más allá, al señalar a los líderes opositores con calificativos severos: definió a Moreno como un “porro” y al dirigente panista Marko Cortés como jefe del “cártel inmobiliario” en la Ciudad de México.
