La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó en el Paseo de la Reforma, una de las avenidas más importantes de la capital del país, el develamiento de los monumentos de las Heroínas de la Historia de México. El acto marcó la colocación de seis estatuas dedicadas a mujeres que a lo largo del tiempo tuvieron un papel trascendental en la construcción de la cultura y la historia nacional.
Durante la ceremonia, la representante del pueblo mexicano estuvo acompañada por la jefa de gobierno de CDMX, Clara Brugada. En su discurso, Sheinbaum señaló que la instalación de estos monumentos representa un guiño de justicia histórica, al reconocer de manera pública a heroínas que, a lo largo de la historia, sostuvieron la vida cultural, social y espiritual del país, muchas veces sin el reconocimiento y gratitud por parte de las instituciones correspondientes.
¿Qué mujeres fueron inmortalizadas en esas esculturas?
Ante la multitud de mujeres de diferentes afinidades culturales que fueron invitadas a la ceremonia, frente al Museo de Arte Moderno de Ciudad de México, Sheinbaum explicó que estas seis estatuas, las cuales se suman a las 14 ya colocadas en 2023, forman parte del significado simbólico de la nación. Asimismo, las esculturas inauguradas corresponden a las siguientes mujeres indígenas:
- Tecuichpo-Ixcaxochitzin (Flor Blanca-Flor del Señor Moctezuma).
- Xiuhtzatzin (Flor de la tierrita tolteca).
- Eréndira, defensora purépecha.
- Tz’ak-b’u Aha, conocida como «La Reina Roja».
- La Señora 6 Mono (señora mixteca de Huachino).
- Malintzin, señora de la palabra, la lengua, la traductora.
La mandataria resaltó que estos monumentos reivindican el papel de las mujeres en la historia de nuestro país, quienes a lo largo de todos estos años fueron invisibilizadas, relegadas y víctimas de una sociedad que, mediante el silencio histórico, las violentó, sometiendo y frenando la transformación social que ellas proponían y promulgaban.
Por otro lado, Sheinbaum destacó la relevancia de haber incluido en el homenaje a Malintzin, mujer que fue señalada como símbolo de traición en una trama cargada de machismo y racismo, cuando en realidad hizo uso de su conocimiento y sabiduría para sobrevivir en un entorno de violencia. Reconocerla hoy no es abrir una herida, sino cerrar una deuda histórica, expuso la mandataria.
La transición cultural y el futuro de una Patria
Instalar seis estatuas dedicadas en honor a seis mujeres indígenas en pleno Paseo de la Reforma es un acto de profundo significado y de justicia histórica para todo el territorio mexicano. Asimismo, no se trata solo de nuevas esculturas en espacios públicos, sino que estamos hablando de un reconocimiento a quienes han sostenido e impulsado, desde sus espacios y a lo largo de miles de años, la vida social, cultural y espiritual de toda una nación.
De acuerdo con las palabras de la jefa de la nación, estas esculturas representan la grandeza de esas mujeres indígenas, su sabiduría transmitida de generación en generación, sus formas comunitarias de organización, su amor por la tierra y los valores que han preservado por décadas, incluso en momentos duros frente a la exclusión y la violencia sometida.
Asimismo, con el develamiento de estos monumentos, el gobierno nacional reconoce que «la transmisión cultural no es algo que pertenece al pasado, sino al presente y al futuro de nuestra patria»; es decir, su presencia en el corazón de CDMX es también un símbolo firme contra los hechos de clasismo, racismo y machismo en nuestro país.
Por otro lado, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, manifestó conformidad con la reivindicación de estas seis heroínas históricas, las cuales abrieron camino donde no lo había y que hoy son reconocidas como esculturas que le ponen nombre y legado a mujeres relevantes de nuestra tierra.
La inauguración de estas esculturas en el Paseo de la Reforma se suma a otras acciones impulsadas por el gobierno de Claudia Sheinbaum para replantear la historia nacional desde una mirada más incluyente y con un enfoque de género.
