A través de la propuesta de la reforma a la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), que insistió la mandataria Claudia Sheinbaum, despertó un fuerte rechazo entre los trabajadores del sector público, entre los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Si bien la iniciativa da a entender que es necesario el aumento en las cuotas laborales, esto fue interpretado como una afectación a los derechos de los trabajadores. Sin embargo, el magisterio organizó diversas movilizaciones en rechazo a la reforma, incluyendo la convocatoria a un paro nacional de 72 horas programado para el 19 de marzo de 2025.
De igual manera, exigieron la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, aprobada durante el gobierno de Felipe Calderón, y un cambio en el sistema de pensiones que eliminara las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores) y las Unidades de Medida y Actualización (UMAs). Esto desató el descontento que , y la presión del magisterio, derivó en una reunión entre los líderes de la CNTE y la presidenta Sheinbaum en Palacio Nacional.
La presidenta Sheinbaum había decidido retirar la iniciativa de reforma
El diputado Ignacio Mier Velazco, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, el 18 de marzo de 2025, informó a través de sus redes sociales que la presidenta Sheinbaum había decidido retirar la iniciativa de reforma. En ese sentido, Mier destacó que la mandataria utilizó la facultad que le otorga el Artículo 77 del Reglamento de la Cámara de Diputados para dar marcha atrás en la propuesta.
Bajo este aspecto, la decisión se tomó con el fin de facilitar el diálogo con el magisterio y evitar una escalada en las movilizaciones. La CNTE no claudicó y mantuvo en pie sus protestas, reiterando que su lucha no solo era contra esta reforma específica, sino por la eliminación del sistema de pensiones impuesto en 2007 y por mejoras en las condiciones laborales de los docentes.
Por otro lado, pese a que se retiró la iniciativa, el magisterio anunció que continuará con las movilizaciones previstas, en la semana del hackeo a Sheinbaum, incluyendo un plantón en el Zócalo de la Ciudad de México y la exigencia de que no se presente una nueva propuesta sin antes llegar a acuerdos con los trabajadores.
Seguirán en pie, los beneficios de la reforma que fue retirada
Aunque la reforma fue retirada, el director del ISSSTE, Pedro Zenteno Santaella, informó que algunos beneficios contemplados en la iniciativa se aplicarán vía decretos administrativos. Entre estos destacan medidas en favor de los trabajadores del Estado, en especial para aquellos con créditos de vivienda con el FOVISSSTE. El magisterio demostró en el pasado su capacidad de movilización y presión, lo que obligó al gobierno a replantear su estrategia.
En el caso de los decretos, Zenteno detalló que permitirán la condonación y reestructuración de deudas impagables, así como la recuperación de facultades para la construcción de vivienda social para los trabajadores del sector público (Sheinbaum habló sobre la Beca Bienestar). Sin embargo, estas medidas reducen los efectos negativos del sistema actual y atienden algunas de las demandas del magisterio sin necesidad de una reforma legislativa.
Por otro lado, el gobierno de Sheinbaum dejó abierta la posibilidad de presentar una nueva propuesta en el futuro, pero bajo un esquema de diálogo previo con los sectores afectados. La CNTE, sin embargo, advirtió que permanecerá atenta a cualquier intento de modificar el sistema de aportaciones sin consenso previo. En este aspecto, sacar la reforma representó una estrategia política de la presidenta mexicana para evitar un conflicto mayor con uno de los sectores sindicales más organizados del país.
