La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, lamentó este viernes el fallecimiento de Julieta Fierro Gossman, una de las astrónomas y divulgadoras científicas más queridas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). La mandataria la recordó como una mujer “inspiradora que trascenderá el tiempo y el espacio”, mensaje que compartió en sus redes sociales.
El mensaje de Claudia Sheinbaum ante la pérdida
La jefa del Ejecutivo federal expresó sus condolencias en la red social X, antes Twitter, subrayando la trascendencia del trabajo de Fierro dentro y fuera de la academia. El escrito fue breve pero contundente; reflejó la relevancia de una figura que rompió barreras y acercó la ciencia a públicos muy diversos.
“Lamentamos el fallecimiento de Julieta Fierro, destacada divulgadora científica e investigadora en el Instituto de Astronomía de la UNAM. Sin duda, una mujer inspiradora que trascenderá el tiempo y el espacio”, publicó Sheinbaum (la reunión que mantuvieron estos dos mandatarios). La propia UNAM confirmó el deceso el 19 de septiembre, a los 77 años de edad.
Lo que demuestra que inmediatamente comenzaron a multiplicarse las reacciones de académicos, científicos y estudiantes que resaltaron la influencia de Fierro en la formación de nuevas generaciones. Para muchos, su nombre se convirtió en sinónimo de ciencia cercana y apasionante.
Trayectoria de Julieta Fierro en la ciencia mexicana
Nacida en 1948, Julieta Fierro se doctoró en Astronomía y desarrolló gran parte de su vida académica en el Instituto de Astronomía de la UNAM. Desde allí impulsó proyectos dirigidos a públicos infantiles y juveniles, convencida de que la ciencia debía estar al alcance de todos, pero su capacidad para explicar fenómenos complejos de manera sencilla la convirtió en una referencia única en el país.
Ocupó la dirección general de Divulgación de la Ciencia de la UNAM y también la del museo Universum, donde consolidó espacios para que miles de personas se acercaran al conocimiento científico. A lo largo de su carrera participó en programas de radio y televisión, escribió más de 40 libros y artículos, y organizó exposiciones que llegaron incluso al extranjero.
En 1995 recibió el Premio Kalinga de la UNESCO, destinado a los grandes divulgadores del mundo. Además, obtuvo doctorados honoris causa y múltiples premios nacionales e internacionales, pero estos logros confirmaron su papel como pionera en la comunicación de la ciencia en América Latina.
Fierro deja un legado que trasciende generaciones
El impacto de Julieta Fierro trascendió la academia debido a que fue llamada en más de una ocasión “la rockstar de la ciencia”, un apodo que refleja su estilo fresco, su manera de vestir y la creatividad con que despertaba curiosidad en auditorios de todas las edades.
Con esa cercanía se ganó la admiración de familias enteras que veían en ella una guía, pero también instituciones como la Secretaría de Cultura expresaron su pesar, recordando que “su legado permanecerá en la memoria de quienes compartieron su pasión por el conocimiento”. El Colegio de San Ildefonso la despidió con un mensaje entrañable: “Hoy despedimos a una mujer que nos enseñó a mirar las estrellas con asombro y cercanía”.
Hasta el final de su vida, Fierro mantuvo un ritmo activo porque su última aparición pública ocurrió en el Hay Festival, donde ofreció una conferencia de astronomía e interactuó con el público. Desde 2004 fue también miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, un reconocimiento a su labor en la unión entre ciencia y cultura (estos son los obsequios que se dieron estos líderes), pero lo cierto es que esta científica demostró la capacidad de acercar la astronomía al gran público y de transmitir la pasión por el conocimiento; la convirtieron en una figura irrepetible.
