Saltar al contenido
martes, 20 de octubre de 2026 Edición Estados Unidos · en español
Motor

La carrera global de robotaxis se esparce por todo el planeta y cambia de carril: Quieren colocar el volante en el lado derecho

Por Skarlett Soto · 3 julio, 2026 · 1:55 p. m. · 4 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
La carrera global de robotaxis se esparce por todo el planeta y cambia de carril: Quieren colocar el volante en el lado derecho
Fuente: Créditos Ecoportal, imagen editada por IA
Búsqueda de GoogleAñadir como fuente preferida→

La forma en que nos movemos está a punto de cambiar.

La carrera por los robotaxis ya no es algo que pertenece a un futuro lejano.

Es una competencia que se está librando ahora mismo en ciudades de todo el mundo.

Empresas tecnológicas, fabricantes de automóviles y operadores de transporte están acelerando el desarrollo de vehículos capaces de circular sin conductor, convencidos de que esta tecnología terminará cambiando la movilidad para siempre.

Pero, para seguir creciendo, las compañías se han dado cuenta de algo.

No basta con mejorar las cámaras o añadir más sensores.

En algunos mercados, incluso el puesto de conducción tendrá que cambiar de lugar.

¿Qué está pasando con el diseño de los coches autónomos?

Cuál es la realidad de los robotaxis

La mayoría de los coches autónomos se han desarrollado pensando en calles donde se conduce por la derecha, tomando como referencia ciudades de Estados Unidos y de China continental.

El gran desafío ahora es adaptarlos a países donde se circula por la izquierda y el volante está situado en el lado derecho del vehículo.

No se trata de improvisar una modificación de última hora.

La idea es diseñarlos desde el principio para ese tipo de mercados.

Y eso cambia muchas cosas.

Hong Kong ha sido elegido como uno de los lugares para ponerlos a prueba.

Es una ciudad muy densa, con calles complejas, mucho tráfico y un entorno que ya permite experimentar con vehículos autónomos.

Para afrontar este reto, tres compañías decidieron trabajar juntas.

La empresa WeRide aporta el sistema de conducción autónoma y el software que actúa como el «cerebro» del vehículo.

Geely Farizon pone la plataforma del vehículo eléctrico.

Y Kwoon Chung contribuye con su experiencia operando servicios de transporte público.

El trabajo es enorme porque no se trata solo de mover el volante y los pedales.

También hay que reprogramar las cámaras, ajustar los ángulos de los sensores y enseñar al sistema a desenvolverse en calles donde las normas de circulación funcionan al revés de lo que aprendió inicialmente.

De las pruebas en Asia hacia las avenidas del resto del mundo

Si la experiencia piloto en las calles de Hong Kong funciona, el objetivo de WeRide y sus socios es llevar estos robotaxis a otros países donde también se conduce por la izquierda, como Singapur, Japón, Australia y el Reino Unido.

Sin embargo, los expertos piden paciencia.

Antes de ver muchos de estos vehículos circulando de manera habitual, la tecnología todavía debe superar pruebas de seguridad, obtener permisos de las autoridades y demostrar que puede funcionar con normalidad en el día a día.

También tendrá que convencer a las personas de que viajar en un vehículo sin conductor es una experiencia segura y fiable.

La llegada de estos autos autónomos está obligando a las ciudades a replantearse cómo será el transporte de los próximos años.

Porque desarrollar un robotaxi capaz de desenvolverse en escenarios tan diferentes sigue siendo uno de los mayores retos de la movilidad moderna.

Nuevas reglas para la llegada de los robotaxis 

A medida que estos vehículos avanzan, los gobiernos también se ven obligados a revisar sus normas.

No es una tarea sencilla.

Hay que decidir qué requisitos de seguridad deberán cumplir, cómo se supervisarán las pruebas y quién asumirá la responsabilidad si ocurre un accidente.

Por eso, las autoridades siguen muy de cerca cada nuevo avance.

La tecnología está progresando rápido, pero todavía tiene que demostrar que puede integrarse en la vida diaria de millones de personas.

Todo esto deja una idea bastante clara.

Los robotaxis del futuro probablemente no serán modelos idénticos circulando por todas las ciudades del planeta.

Más bien serán una familia de vehículos capaces de adaptarse a las necesidades de cada lugar, a las reglas de cada país y a la forma en que cada ciudad entiende la movilidad.

¿Te ha servido este artículo?

Recibe cada semana lo que de verdad importa

Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.

Skarlett Redactora
Skarlett es ingeniera ambiental y redactora con experiencia en investigación y escritura creativa. Se especializa en abordar problemáticas ambientales actuales y en analizar las tecnologías sostenibles que buscan reducir su impacto. Comprometida con el medio ambiente, destaca por ofrecer contenidos claros y objetivos que invitan a la reflexión y fomentan el desarrollo sostenible.

Más en Ecoportal