Suena un plan excitante, pero con solo mirar de lejos te puede llegar una multa de 500 dólares. Las autoridades son cada vez más severas con quienes participan y acuden a carreras callejeras, con sanciones que no se han visto antes. ¿Es este el precio que se paga por la adrenalina?
Las multas por ser parte de carreras callejeras son de cientos de dólares
Aunque se ven como algo divertido desde fuera, las carreras callejeras pueden salirle muy caro a los ciudadanos. Tienen lugar en muchos estados y se trata de un problema grave. Si te has sentido atraído por la velocidad, la adrenalina y la clandestinidad de esta actividad, déjanos decirte que puede costarte cientos de dólares. Y eso si tienes suerte porque, en algunos casos, también puede costarte la vida. Los Ángeles, Dallas, Miami y muchas otras ciudades deben luchar diariamente contra esta práctica ilícita y peligrosa.
Las carreras callejeras son clandestinas y están prohibidas en Estados Unidos por diferentes razones. El costo a pagar en las multas es alto porque son peligrosas, tanto para quienes las miran como para quienes participan en ellas. ¿Por qué? Simple, porque no se tienen en cuenta las debidas precauciones de seguridad. No hay ningún tipo de regulación, al contrario de lo que sí sucede, por ejemplo, en contextos como la Fórmula 1. Decir «no» a tiempo puede ahorrarte cientos de dólares de multa y un buen susto.
Lugares en los que más se ven carreras callejeras
Lo que pasa con las carreras callejeras traspasa el exceso de velocidad. Contempla la realización de una actividad penada por la ley que se realiza con autos modificados para mejorar la aceleración, velocidad y desempeño a nivel general. Los Ángeles, San Diego, Houston, Dallas, Las Vegas, Miami, Orlando, Phoenix, Atlanta, Nueva York y Chicago son algunos de los lugares donde más se ve.
En Estados Unidos, las carreras ilegales modernas comenzaron en Woodward Avenue, Michigan, allá por la década de 1960, cuando tres de los principales fabricantes con sede en Detroit producían coches de alto rendimiento. Desde ese momento, la preparación de carros para hacer carreras callejeras no ha parado.
Además de no cumplir con las normas de seguridad debidas, esta práctica implica la circulación de vehículos a velocidades extremas. Sin permiso, sin supervisión, sin límite. La sensación de «libertad» o de hacer «algo prohibido» parece tener un sabor delicioso al principio, pero solo hasta que llega el momento de pagar las consecuencias.
Multas a pagar por ser espectador de carreras callejeras
La Sección 316 191 de los Estatutos de Florida prohíbe expresamente las carreras en las calles y autopistas, la toma del control de las calles y la conducción de acrobacias. Por lo tanto, no se pueden efectuar carreras callejeras no autorizadas, ni hacer caballito, burnouts, donuts o drifting. Límite que alcanza a coches, camiones, motocicletas, quads y muchos otros vehículos.
Cuando las autoridades «te pillan» haciendo algo como esto no hay truco legal que pueda salvarte. Entre los acusados de delitos menores de primer grado, se contemplan tanto el conductor como los pasajeros y cualquier persona testigo en un vehículo que grabe a los participantes, organizadores y promotores. La primera infracción es de entre 500 y 1000 dólares, la segunda de entre 1000 y 3000 dólares y la tercera de entre 2000 y 5000 dólares.
Además, en estas situaciones se revoca el permiso de conductor por uno, dos o cuatro años según si es la primera, segunda o tercera infracción. Un ciudadano fuera de un vehículo no puede ser espectador en carreras callejeras o tomas de control. En este caso, la infracción que aplica es no penal, contemplada bajo el manto de la sección 318.14 de los Estatutos de Florida, sobre sanciones civiles.
Las carreras callejeras son penadas severamente en Florida, un estado donde por el hecho de ser espectador ya tienes que pagar. Eso nos obliga a pensarlo dos veces antes de vernos incitados a caer en la tentación. Algo similar a lo que sucede con las que personas a las que no les gusta ponerse el casco.
