Ante la crisis financiera que afecta a los empleados de la TSA debido al tercer cierre del DHS en seis meses, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intervino en este conflicto, pero también hizo mención a que era consecuencia de la oposición demócrata por sus manejos, pero no dejó de provocar que miles de agentes enfrenten la pérdida de sus bienes y hogares, remarcando que los retrasos en los vuelos alcanzaron niveles récord, generando esperas de horas y cancelaciones masivas de vuelos.
Trump busca reducir el caos operativo con agentes de TSA
Con esta determinación, el republicano demostró su intención de reducir el caos operativo que impacta en la movilidad de millones de ciudadanos; por eso, bajo instrucciones del Ejecutivo y del secretario Mullin, la TSA comenzó a restablecer los pagos al personal porque se confirmó que los agentes comenzarán a recibir los cheques correspondientes a partir del lunes 30 de marzo.
Algo a tener en cuenta es que esta medida responde a la emergencia económica de quienes trabajaron sin remuneración durante el periodo de inactividad administrativa, porque el liderazgo de la Casa Blanca pretende normalizar las funciones de seguridad y aliviar la presión sobre los trabajadores; por eso el Gobierno mantiene su compromiso de proteger a los funcionarios que garantizan la seguridad en cada aeropuerto.
Cabe mencionar que la agencia respaldó al gobierno para devolver los fondos a los empleados de primera línea de forma inmediata, sobre todo considerando que la resolución es vista como un paso crítico para restaurar la confianza y la eficiencia en las terminales. En ese sentido, es clave el accionar del gobierno para poder disminuir y estabilizar la logística en el sistema de transporte nacional.
Ausentismo entre los oficiales de la TSA
Este jueves, el Departamento de Seguridad Nacional dio a conocer que el 11,83% de los agentes se ausentaron; este registro es el más alto desde que comenzó el cierre administrativo del DHS el pasado 14 de febrero, pero la falta de personal generó una presión operativa sin precedentes en las principales terminales aéreas del país.
Bajo este aspecto, Markwayne Mullin, secretario de Seguridad Nacional, agradeció al presidente Trump por gestionar el pago urgente a los agentes, pero la situación es grave en Nueva York, donde el 33,6% de los oficiales del aeropuerto JFK faltaron a sus turnos. Así, el Aeropuerto Internacional de Baltimore-Washington sostuvo una inasistencia todavía mayor, alcanzando el 37,4% del personal programado.
Lo que explican estas cifras son las extensas filas y los retrasos que afectaron la logística de transporte en la costa este, pero las demoras persistirán hasta que los empleados tengan la certeza de recibir sus cheques de pago; con el inicio de los depósitos que se esperan el 30 de marzo, los niveles de ausentismo disminuirán.
Origen de los fondos de emergencia: incertidumbre laboral
En este caso, el exoficial Caleb Harmon-Marshall advierte que la confusión continuará por al menos dos semanas, pero los agentes de la TSA, por consecuencia de las deudas e intereses, cuestionan la continuidad real de sus pagos futuros. Por esto, el sindicato AFGE señala que el daño a la moral es profundo y requiere una ley de financiación permanente, con un presupuesto a largo plazo para todo DHS para respaldar a los trabajadores.
Desde la Casa Blanca aclaró que los salarios se cubrirán con fondos provenientes de la ley de reducción de impuestos de Trump; aunque se evaluó declarar una emergencia nacional para agilizar procesos, la medida no se formalizó legalmente. Sin embargo, el Departamento de Seguridad Nacional afirmó que los pagos podrían efectuarse este lunes, pese a que hay dudas acerca de la fuente exacta del capital; también el sector sindical sostiene que una resolución parcial no beneficia a los empleados.
