La Secretaría de Hacienda y Crédito Público ha anunciado que este 1 de enero el precio de la gasolina no subió porque sigue vigente la Estrategia Nacional para Estabilizar el Precio de la Gasolina, el acuerdo con organizaciones gasolineras que busca mantener el precio por debajo de los $24 por litro de este combustible con octanaje menor a 91. Dicho acuerdo se mantendrá vigente al menos hasta finales del trimestre de este año debido a que fue renovado por seis meses más el 1 de septiembre del año pasado.
Mantener el precio de la gasolina evitaría generar una incertidumbre sobre muchos hogares y empresas
Según lo expuesto por la presidenta Claudia Sheinbaum en aquel entonces cuando se produjo la renovación del acuerdo, con la estrategia se ha podido reducir el precio promedio nacional de la gasolina regular a 23,54 pesos por litro, evitando así que el valor de este insumo se convierta en un factor de incertidumbre.
La estrategia se inició el 1 de marzo de 2025 contando con la participación voluntaria de las empresas del sector y con el compromiso de mantener el precio de este combustible, excepto en zonas fronterizas donde el precio es menor debido a la estructura de costos y estímulos fiscales existentes.
Entre las entidades gubernamentales que participan en la Estrategia se encuentran la Secretaría de Energía, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), la Comisión Nacional de Energía (CNE), la Profeco, la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones y PEMEX, y hasta el momento de la renovación se habían producido más de 80 reuniones de trabajo.
A partir del 1 de enero, un nuevo impuesto que impactará hasta en las telecomunicaciones
El anuncio de Hacienda se produce a raíz de la entrada en vigencia a partir del 1 de enero de este año del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), un impuesto indirecto aplicado sobre la producción de bienes y servicios que son considerados como perjudiciales para la salud o no esenciales.
Este impuesto se traslada al consumidor en el precio final del producto, con el fin de hacer que las personas consuman menos de estos productos, y entre los que se encuentran cigarrillos, sueros, bebidas alcohólicas, refrescos y jugos envasados.
Aunque una de las orientaciones ambientales en México es reducir el consumo de gasolina, este producto no se verá afectado por el IEPS. En cambio, se asume que el impacto del IEPS se sentirá en la comida chatarra, frituras, algunos tipos de dulce e incluso algunos plaguicidas y servicios de telecomunicaciones.
Una vez finalizado el acuerdo, el truco del horario en la gasolinera podría popularizarse
Se cree que la incidencia del IEPS sobre la gasolina, aunque podría inducir una reducción en su consumo, generaría mucha incertidumbre en cuanto a su efecto inflacionario y el impacto que tendría en los consumidores al ver reflejado el incremento del precio del combustible en el costo final de otros productos y servicios, por ejemplo, el transporte.
Por otro lado, en México, poseer un auto se ha convertido en una de las mayores fuentes de estrés financiero y la tendencia es buscar la gasolinera con el mejor precio, intentando hacer todo lo posible para ahorrar hasta el último peso.
De hecho, muchos conductores intentan que la gasolina les dure un poco más, manejando despacio e incluso apagan el auto en los semáforos largos. Sin embargo, un truco más efectivo estaría en cargar antes de las 10:00 de la mañana o después de las 6:00 de la tarde. En tales horarios, con una temperatura ambiental más baja, la gasolina estaría más densa, significando esto la recepción en el dispensador de un combustible menos gasificado. Esta estratagema podría hacerse popular una vez que finalice la Estrategia Nacional para Estabilizar el Precio de la Gasolina y el precio de este combustible se incremente.
