Todo se moderniza. Todo quiere ser un poco más sostenible. Incluida la Formula 1. A pesar de la creciente tendencia hacia “lo eléctrico” en diversas industrias, el máximo campeonato de monoplazas no se irá del todo con la tendencia eléctrica.
En lugar de ello, la F1 apuesta por el hidrógeno como combustible del futuro, buscando mantener su esencia tecnológica y competitiva. Todo esto, unido a la sostenibilidad. ¿Es o no es posible?
Un paso hacia la sostenibilidad en la F1
El camino hacia la una Fórmula 1 más ecológica ha sido un tema muy hablado en los últimos años. La FIA, ha tomado muchas medidas para hacer frente al cambio climático, incluyendo la introducción de motores híbridos en el año 2014, que combinan combustibles tradicionales con electricidad.
Peor hoy, en el contexto actual, la transición hacia un modelo eléctrico al 100% no parece ser la única solución posible. A pesar de que el automovilismo está avanzando hacia esa electrificación, sobre todo con iniciativas como la Fórmula E, la F1 ha comenzado a mirar con ojos de enamorado al hidrógeno.
La colaboración entre la Fórmula 1, la FIA y el campeonato Extreme H marca, por tanto, abre una nueva era en este proceso. El objetivo es investigar y evaluar cómo la propulsión basada en hidrógeno puede ser implementada en la F1 y otro tipo de categorías de competición.
El grupo de trabajo sobre el hidrógeno
Para avanzar, se ha formado un grupo de trabajo sobre el hidrógeno que reúne a figuras clave dentro de la F1, la FIA y Extreme H. Entre ellos Pat Symonds, director de la F1; Nikolas Tombazis, director de la FIA; y Mark Grain, responsable de Extreme E.
Uno de los principales retos o desafíos es el de implementar el hidrógeno en las competiciones de alto rendimiento como la F1 es el desarrollo de infraestructuras adecuadas para su almacenamiento, transporte y también la recarga rápida
Además de esto, es crucial garantizar la seguridad tanto en los vehículos como en los recintos donde estén las carreras. A pesar de estos desafíos, el hidrógeno ofrece grandes ventajas, como una mayor densidad energética en comparación con las baterías actuales, lo que podría permitir a los coches de carreras mantener su autonomía y rendimiento durante las competiciones más largas.
Un combustible para el futuro: un combustible para cambiarlo todo
El hidrógeno es una alternativa a la electrificación total, una alternativa que en la actualidad tiene varias limitaciones, sobre todo en lo que respecta a la autonomía y el tiempo de recarga.
Además, la Fórmula 1 ha dicho que la electrificación completa no es viable hasta, al menos hasta 2039, por los acuerdos previos con la Fórmula E, que controla la exclusividad de la tecnología de propulsión eléctrica basada en las baterías. Esto deja espacio para la investigación y el desarrollo de otros tipos de combustibles limpios como el hidrógeno, que podría ser el “elegido”
El hidrógeno puede ser almacenado y recargado rápidamente, algo que no es un detalle menor para el ritmo frenético de las competiciones de F1. Aunque hoy por hoy la tecnología de pilas de combustible de hidrógeno enfrenta desafíos en cuanto a eficiencia y temperatura operativa, los avances en este campo podrían abrir la puerta a nuevas soluciones para el automovilismo de competición.
Con la colaboración de la FIA y Extreme H, se busca ver las posibilidades de este combustible, empujando, de alguna forma, la sostenibilidad sin perder ese rendimiento que caracteriza a este deporte. Con el apoyo de esta tecnología de hidrógeno, la F1 podría seguir siendo un laboratorio, mientras da un paso firme hacia un futuro más respetuoso con el medio ambiente.
