El fin a los coches de gasolina está cada vez más cerca, hay una metamorfosis en los motores eléctricos, que planea ser el futuro de la movilidad. Aunque no es una tecnología del todo nueva, de hecho, es una idea reciclada del pasado. ¿Funcionará esta vez? Es lo que estamos a punto de averiguar, si ya estamos listos para transformar la industria.
Esta tecnología en motores podría darle fin a los coches de gasolina
Durante años, estamos buscando el coche que no contamine, sea potente y eficiente. Ha sido una larga búsqueda, pero las tecnologías actuales están modernizándose a un punto sin retorno. Lo curioso es que, esta tecnología en motores no es una novedad, ya existió hace décadas.
Cuando comenzó el auge con los coches, que alguien llegara con una idea eléctrica, era visto extraño. La fiebre por el petróleo y el carbón era lo que reinaba, y nadie pensaría en un combustible que fuera diferente. Se asumía que no eran eficiente y de bajo rendimiento.
Pero hubo alguien que marcó la historia, y posiblemente nos dé la metamorfosis a los coches eléctricos del presente. Hablamos de Porsche, un pionero eléctrico que no fue aceptado en su época. En 1900, presentaron el motor eléctrico instalado directamente en las ruedas delanteras.
¿Cómo funciona este sistema y qué beneficios nos trae?
El sistema denominado Lohner-Porsche, era una novedad para la época, e incluso adelantado a esos años. En ese momento, no tenían idea de lo que tenían en sus manos, y simplemente pasó sin gloria. Pero los tiempos han cambiado, ahora necesitamos de esas ideas para alcanzar nuestra transición.
Más en este momento, que descubrimos un engaño y estos coches no son lo que prometen. Por lo tanto, contar con tecnologías pioneras como la de motores en las ruedas, luego de más de un siglo, nos ayudará a transformar por completo la movilidad eléctrica.
¿De qué se trata esta tecnología? Conocida como motor en rueda o in-wheel motor, se trata de un principio simple pero funcional. En vez que el motor central envíe la potencia a las ruedas por ejes, cada rueda tiene su propio motor, disminuyendo las piezas y reduciendo el peso del coche.
Esto sirve para que cada rueda sea independiente, y en consecuencia, la tracción aumenta, la estabilidad mejora y se puede maniobrar con más facilidad. Además, al liberar espacio y peso, se puede aprovechar para incluir baterías más poderosas que den mayor autonomía.
Aunque puede aprovechar el sistema energético, también implica retos. Si bien, disminuye el peso del coche en general, supone mayor peso para cada rueda, lo que puede derivar en menos fluidez del auto en altas velocidades y vibraciones. Otro reto es la refrigeración y temperaturas al exponerse a impactos.
Una idea del pasado, adelantada para su época, puede ser la innovación del futuro
A pesar de los retos, es una idea del pasado que retoma para el futuro. Muchas marcas, ya están diseñando versiones más eficientes con este sistema, que pueden ser la novedad que tanto se espera para los eléctricos. Es posible que la idea de Porsche, hace décadas, sea la clave para la movilidad actual.
Si bien, no planean usar el mismo sistema de Porsche hace más de 120 años, es una fuente de inspiración para muchas marcas que quieren potenciar sus coches eléctricos. Y aunque a la marca Porsche no le ha ido tan bien con los eléctricos, puede que esta evolución le favorezca.
Una innovación que promete para el futuro darle fin a los autos de gasolina, y lograr la transición hacia los motores eléctricos. Tal como la reinvención de la rueda de coches, una evolución que podría servirnos para mejorar. Son elementos que deben cambiar según nuestras necesidades actuales, la historia no tiene que ser solo pasado, puede usarse para evolucionar el futuro.
