Este martes, el secretario de Transporte de EE. UU., Sean Duffy, anunció cambios en la construcción del puente Francis Scott Key de Baltimore. El funcionario a cargo del Departamento de Transporte (USDOT) informó que, con esta iniciativa, el Gobierno busca reducir los costos del proyecto, por lo que abrirán una licitación para la fase 2. Asimismo, la empresa Kiewit Infrastructure Co. queda afuera de los planes por grandes diferencias con las autoridades.
Una construcción de bajo costo
El anuncio del secretario Duffy destacó que el único objetivo de estos cambios en el proyecto era la eficiencia fiscal y operativa en la reconstrucción del reconocido puente de Baltimore, algo que la empresa Kiewit no ofrecía. Según explicó, la transparencia financiera y la conciencia ecológica son claves para llevar adelante una infraestructura de este estilo, por lo que priorizará estas dos cuestiones en la fase 2 del contrato.
Tanto el Gobierno federal como el de Maryland remarcaron la importancia de la aplicación de la agilización financiera para poder tener una mejora en la asignación de materiales junto a una reducción de la huella operativa innecesaria. Es por eso que las autoridades buscarán nuevos socios que implementen tecnologías más modernas y mejores métodos de trabajo útiles para cumplir con los cronogramas definidos.
Con el cumplimiento de este cronograma, las autoridades intentan disminuir el impacto ambiental prolongado que puede desatar una obra de esta magnitud. A la vez, el presupuesto de la reconstrucción, el cual supera los US$5 000 000 000, exige una rigurosidad en lo fiscal para evitar despilfarre de recursos públicos, lo cual podría tener impacto directo en el bolsillo de los contribuyentes.
Rescisión del contrato con Kiewit
Tras el anuncio de estos cambios en el proyecto, el USDOT compartió un artículo de CBS News, donde brindan detalles sobre los motivos que llevaron a rescindir el contrato con Kiewit. Tal como había mencionado Duffy en el comunicado oficial, en esta nueva publicación las autoridades destacaron que el motivo principal de la drástica decisión era asegurar para esta obra costos más bajos y resultados más rápidos, y Kiewit no ofrecía estas características.
Según explica la Autoridad de Transporte de Maryland (MDTA), no se llegó a un acuerdo sobre el precio final con la empresa, por lo que el Gobierno decidió rescindir el contrato y abrir una nueva licitación para la fase 2 del proyecto. «Durante las negociaciones quedó claro que la propuesta de Kiewit para la fase 2 de la construcción es inaceptable, ya que supera con creces las estimaciones de costos», explicó la MDTA en su comunicado.
Kathy Klausmeier, ejecutiva del condado de Baltimore, calificó el puente Key como «una arteria económica vital para todo el estado de Maryland», por lo que la transparencia fiscal debe ser estricta. «Los proyectos de esta envergadura requieren una revisión continua para garantizar que los costos estén justificados, que las alianzas sean ejecutivas y que se proteja el interés público», aseguró la funcionaria.
Es por eso que apoyaron la decisión de Sean Duffy, quien consideró buscar mejores alternativas para avanzar con el proyecto. «Apoyamos un proceso que priorice tanto la urgencia como la rendición de cuentas, porque reconstruir el puente Key de la manera correcta es tan importante como reconstruirlo rápidamente», sentenció Klausmeier.
El descargo de Kiewit
Kiewit respondió al anuncio de Sean Duffy con un comunicado conciso y directo, en el que lamentó no haber llegado a un acuerdo sobre la fase 2, aunque resaltó el trabajo realizado durante el desarrollo de la primera fase del proyecto. Así también aseguraron la continuidad de sus operaciones hasta completar el alcance actual de la fase 1, además de brindar los paquetes de construcción iniciales esenciales. «Kiewit está enfocado en apoyar el éxito del proyecto vital para Maryland y la región circundante», sentenció.
