Luce futurista, pero es real y pronto llegará a las calles de Estados Unidos. Un vehículo alimentado por el Sol suena a algo que veríamos en películas de ciencia ficción, donde el petróleo es pasado y disfrutamos de tecnologías avanzadas.
Un futuro que hemos imaginado demasiadas veces, pero está a punto de hacerse realidad. Pero, ¿estamos preparados para abrazar una tecnología tan diferente?
No es la primera vez que se intenta crear un vehículo alimentado por el Sol
Desde hace décadas, el ser humano se siente atraído por la idea de movilizarse más rápido.
Hace siglos, la humanidad solo tenía la posibilidad de ver lo que pasaba en su poblado y, como mucho, en el de al lado. Cuando comenzó a utilizar carretas movidas a caballo, vehículos a vapor y automóviles que hoy consideramos convencionales, avanzó a pasos agigantados.
Pensamos entonces que ese era el futuro, pero nunca hemos podido conformarnos.
Siempre queremos más y más.
Por este motivo, los combustibles fósiles llegaron a nuestra historia. Han cumplido satisfactoriamente su función durante décadas, pero todo tiene un final.
Al ver la fuerte huella ambiental que dejan en el mundo, nos animamos a mirar hacia otras formas de abastecimiento, como la electricidad y el hidrógeno.
El Sol, una fuente de energía natural, parece ser una buena opción para seguir avanzando y bajar los niveles de contaminación.
El vehículo alimentado por el Sol ya se ha intentado con modelos como el Lightyear 0, Sono Sion, Stella Terra y Stella Vita.
No obstante, muchos han tenido problemas de financiación, producción o viabilidad técnica.
Por eso, aunque esta idea ha sido recurrente en la industria, todavía no nos movemos con libertad con coches que reciben su abastecimiento del Sol. El día está cerca y lo que ha pasado hasta ahora ha sido solo una preparación de lo que está por venir.
El vehículo solar está en camino, solo tenemos que esperar un poco más
La compañía Aptera Motors ha puesto en marcha la fabricación en línea de su primer coche eléctrico solar, con el que promete otorgar 643 km de autonomía con una carga solar diaria de 38 km.
El vehículo ya reporta 50 000 reservas, representando este número de interesados más de 2000 millones de dólares en ingresos potenciales (en caso de que todas esas reservas se materialicen al fin).
Que tantos conductores se hayan comprometido a hacer el pase a un vehículo solar no extraña, ya que muchas regiones del mundo dependen de vehículos de 1500 kg para mover a una sola persona.
Si lo analizamos desde el punto de vista energético, una pieza así es poco eficiente.
Y Aptera pretende cambiar esta perspectiva con un coche de materiales ultraligeros.
Ya ha completado el primer vehículo ensamblado en su línea de validación, una fase esencial antes de comenzar con la fabricación en serie y comenzar las entregas.
El objetivo de la firma, con sede en California, es proporcionarle al mundo uno de los vehículos más eficientes sobre la faz de la Tierra. Un plan ambicioso que ya ha dado un paso más hacia nosotros.
Cómo funciona el vehículo eléctrico solar
Este vehículo recibe la energía suficiente para funcionar por la incorporación de paneles solares en su superficie.
A través de su uso, es posible recuperar la energía a medida que el coche circula o incluso cuando está estacionado.
En contextos favorables, la energía solar podría abarcar parte de los desplazamientos diarios sin necesidad de cargar la batería en la red eléctrica. Cabe destacar que no reemplaza al completo la carga convencional. Sí puede aminorarla significativamente.
Qué se viene a partir de ahora
Uno de los retos más importantes que tiene este vehículo a partir de ahora es demostrar su funcionamiento fuera del laboratorio.
Cada vehículo producido se utiliza hoy como banco de pruebas, permitiendo el análisis de sus tiempos de montaje, secuencias de trabajo, ergonomía en las estaciones y posibles mejoras.
Si todo sale según lo previsto, las primeras entregas de este vehículo podrían concretarse a finales de este año. Mientras tanto, la industria sigue mostrando otras opciones llamativas, como la del combustible 700 veces más potente que la gasolina.
