Este martes 10 de marzo continúa el cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y son 39 los días transcurridos desde su entrada en vigor, con consecuencias que el organismo ha documentado oficialmente. Entre las principales consecuencias figuran las afectaciones a los controles de seguridad en los aeropuertos de Estados Unidos, donde los agentes de la TSA trabajan sin percibir salario desde que caducó el financiamiento del DHS el pasado 13 de febrero, luego de que no se acordara una reforma en el Congreso.
La respuesta oficialista
Desde el Partido Republicano señalan que los principales responsables de las demoras son los senadores demócratas por «bloquear el financiamiento». El secretario de Transporte de los Estados Unidos, Sean Duffy, apuntó contra el senador Chuck Schumer por no acompañar un acuerdo de presupuesto y dijo: «Tiene que bajarse del carro político y subirse al carro americano para financiar al DHS».
Del mismo modo, Laura Bis, portavoz del DHS, describió que la situación es «grave» y calificó a la situación como «un cierre demócrata». A su vez, destacó el trabajo de los más de 50 mil agentes de la TSA en los distintos aeropuertos norteamericanos que están trabajando sin sueldo desde el 13 de febrero. Los del Partido Demócrata responden que solo negociarán una aprobación del presupuesto en caso de modificarse la reforma de control migratorio.
Demoras en los aeropuertos
El impasse político que mantiene al Departamento de Seguridad Nacional sin presupuesto genera un efecto en cadena y los aeropuertos de Estados Unidos atraviesan una crisis que deja a pasajeros con hasta tres horas de demora en los controles de seguridad antes de cada vuelo. Con el rechazo a la renovación de financiamiento que lleva ya 39 días, la Administración de Seguridad en el Transporte, mejor conocida como TSA, ve traducido el impacto y dificultad para la agilidad en los controles.
Desde el propio DHS señalaron la tarea de los agentes y escribieron, a través de la cuenta de X: «Nuestros esforzados oficiales de la TSA están siendo nuevamente obligados por los demócratas a trabajar sin paga, por tercera vez en casi seis meses. Cuanto más se prolongue este cierre, mayores serán las dificultades financieras que enfrentarán nuestros oficiales patrióticos y sus familias, lo que generará más problemas de personal y tiempos de espera más largos para los viajeros».
Si bien se destaca la tarea de los agentes aeroportuarios que continúan en sus funciones a pesar de no percibir remuneración, muchos directamente no se presentan y optan por buscar otro empleo para pagar cuentas urgentes. La ausencia de trabajadores genera las filas largas que, como en el aeropuerto William P. Hobby de Houston, producen tiempos de espera prolongados en horarios de mayor afluencia.
Desde Airlines for America, se indica que la mayor preocupación está puesta en el inicio de las vacaciones escolares de primavera, conocidas como spring break, donde mayor tráfico aéreo se espera en el año. Esto se da entre marzo y abril, donde se proyecta el tránsito de más de 170 millones de pasajeros, según la compañía. Sumado a esto, la aplicación de apoyo de la TSA está fuera de servicio y los usuarios tampoco pueden consultar por esta vía el tiempo de espera o demora.
El pedido de la Casa Blanca
A través de una última participación televisiva, Sean Duffy, como secretario de Transporte, lanzó una llamativa recomendación para quienes tengan demoras en tomar sus vuelos: «Si estás esperando en una larga fila en el aeropuerto, llama a la oficina del senador Schumer y exige que se financie el DHS. Es indignante que Chuck Schumer y los demócratas estén jugando a la política a expensas de los estadounidenses». Repitiendo su solicitud de aprobación, el conflicto político continúa afectando la operatividad de los aeropuertos y a la ciudadanía.
