La incursión de drones de combate rusos sobre su espacio aéreo, que obligó a activar defensas aéreas y medidas de emergencia en varias regiones de Polonia; hay que tener en cuenta que esto fue calificado por las Fuerzas Armadas polacas como “de una magnitud sin precedentes”, puso en alerta a la OTAN y llevó a Varsovia a solicitar consultas bajo el Artículo 4 del Tratado del Atlántico Norte.
Los drones no lograron alcanzar los objetivos estratégicos
En la madrugada hubo reportes de aeronaves no tripuladas atravesando el espacio aéreo polaco, como nunca antes visto. Según los resultados preliminares, 19 drones rusos ingresaron en territorio de Polonia, varios de ellos procedentes de Bielorrusia, lo que generó especial preocupación en el Gobierno.
Bajo este aspecto, el primer ministro Donald Tusk remarcó que no se trató de un error ni de un incidente aislado, sino de una acción que podría considerarse una provocación deliberada (así fue la denuncia que realizó Polonia). «Es la primera vez que un número significativo de drones sobrevuela Polonia directamente desde Bielorrusia», señaló Tusk.
De todas formas, existió una respuesta militar con aviones de combate F-16 polacos y F-35 holandeses que despegaron para interceptar los aparatos, mientras que en tierra se desplegaron sistemas antiaéreos Patriot alemanes, en coordinación con las fuerzas aliadas, pero la operación evitó que los drones alcanzaran objetivos estratégicos y permitió reducir el riesgo para la población civil.
Como medida de seguridad, el tráfico aéreo fue suspendido temporalmente en cuatro aeropuertos y se enviaron alertas a los habitantes de siete provincias. Esto marca que el Estado Mayor polaco advirtió a los ciudadanos sobre la necesidad de mantenerse alejados de los restos de los drones abatidos, que aún eran buscados por los servicios de emergencia.
La reacción inmediata de Polonia ante el ataque
El primer ministro Tusk calificó la jornada como una “noche dramática” para el país y confirmó que varios de los drones derribados habían cruzado desde Bielorrusia, por eso, en el marco de su discurso ante el Parlamento, aseguró que Varsovia no minimizaría la amenaza y que adoptaría todas las medidas necesarias para proteger la soberanía nacional.
Una de esas medidas fue la decisión de invocar el Artículo 4 de la OTAN, que prevé consultas entre los Estados miembros cuando uno de ellos percibe un riesgo directo a su seguridad, independencia o integridad territorial.
Además, el presidente Karol Nawrocki anunció la convocatoria de un Consejo de Seguridad Nacional en un plazo de 48 horas, con el fin de evaluar escenarios futuros y establecer protocolos de defensa adicionales. Mientras tanto, el Ministerio de Exteriores polaco entregó una nota de protesta a un representante ruso.
El mensaje de Mark Rutte sobre los drones
Tras la confirmación de la determinación de la Alianza, el Consejo del Atlántico Norte se reunió pocas horas después de conocerse el incidente para analizar la situación. En el encuentro, los aliados expresaron su solidaridad con Polonia y condenaron lo que calificaron de un comportamiento “imprudente y peligroso” por parte de Rusia.
“Lo que hemos visto ha sido una respuesta muy eficaz de la OTAN y de los aliados, incluidos Polonia, Países Bajos, Italia y Alemania. Estoy impresionado por su compromiso. Anoche se demostró que somos capaces de defender cada centímetro del territorio de la OTAN, incluido el espacio aéreo”, declaró desde Bruselas el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
Por otro lado, el secretario general añadió que las defensas aéreas aliadas permanecen en alerta continua, sobre todo en el flanco oriental, y urgió a Moscú a detener las violaciones del espacio aéreo de los países de la OTAN (Trump da su opinión del conflicto). También hay que tener en cuenta que, mientras tanto, el Kremlin evitó pronunciarse sobre el incidente y negó haber recibido solicitudes formales de contacto desde Varsovia.
