La entrega de ayuda humanitaria en Gaza por parte de las Naciones Unidas se reanudó tras más de dos meses de bloqueo. Unos 90 camiones cruzaron por el paso fronterizo de Kerem Shalom, este miércoles, con suministros vitales, incluyendo harina, leche para bebés y medicamentos.
Bajo este aspecto, hay que aclarar que no todos los vehículos completaron su recorrido con éxito, y que según el portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, un número reducido de camiones fue detenido por residentes locales.
Ante la situación, las cargas de harina fueron tomadas por civiles que enfrentan una creciente inseguridad alimentaria por eso la ONU evitó calificar los hechos como saqueos y habló de un acto de “auto distribución”. Dujarric explicó que la acción no fue violenta ni ejecutada por armados, se trató de una reacción desesperada ante la incertidumbre sobre cuándo se volverá a recibir ayuda.
La carga no alcanza y la crisis humanitaria crece cada vez más
En esta oportunidad, Israel autorizó el ingreso limitado de ayuda humanitaria el pasado domingo, tras un bloqueo prolongado, pero cerca de 200 entraron por Kerem Shalom, pero el proceso exige que los vehículos descarguen y vuelvan a cargar su contenido antes de poder distribuirlo.
Por lo que viene sucediendo está logística compleja retrasa la llegada efectiva de los insumos a los destinatarios. Sin embargo, la ONU reiteró que la cantidad de suministros recibidos está lejos de satisfacer las necesidades de los 2,1 millones de habitantes de la Franja de Gaza.
Cabe mencionar que Dujarric advirtió que el cargamento es apenas un paliativo, y no se autorizaron todavía artículos como alimentos frescos, productos de higiene o combustible, sobre todo para el funcionamiento básico de hospitales y hogares.
Luego de meses de escasez, algunas panaderías reciben mercadería
Uno de los efectos positivos de la reanudación de la ayuda fue la reactivación parcial de algunas panaderías en Gaza, por la entrega de harina, por primera vez en más de dos meses se lograron elaborar pan fresco, un avance simbólico pero en medio del desabastecimiento generalizado.
Cabe mencionar que el Programa Mundial de Alimentos (PMA) reveló que varias instalaciones operaron brevemente, lo que da un respiro momentáneo. Ante esto, el organismo alertó que la demanda supera la capacidad de respuesta actual también la inseguridad alimentaria, según el PMA, sigue en niveles catastróficos.
Por tal motivo, el combustible indispensable para la cocción y distribución de pan, escasea y su precio se disparó de manera contundente. En algunos casos, el gas de cocina se comercializa a más de 200 dólares por kilo, cifra imposible de asumir para la mayoría de las familias.
Las reservas no alcanzan y la ayuda enfrenta nuevos bloqueos
El PMA indicó que posee más de 140 000 toneladas de alimentos listas para poder ser distribuidas, pero los procedimientos administrativos y las restricciones logísticas impiden su entrega oportuna. La situación exige, según el organismo, un acceso sin restricciones para evitar una catástrofe humanitaria.
Cabe mencionar que las organizaciones como Acción contra el Hambre pusieron en alerta que las reservas disponibles en el terreno se están agotando, la falta de agua potable, energía eléctrica y productos esenciales convierte cada jornada en una lucha por la supervivencia.
El vocero del PMA, Antoine Renard, indicó que sin una mejora inmediata en el flujo de ayuda, las consecuencias serán devastadoras. Sin embargo, la entrega limitada actual representa apenas una fracción de lo requerido y no logra frenar el deterioro progresivo de las condiciones de vida. Dujarric enfatizó que los habitantes de Gaza viven con una angustia constante por la escasez, la falta de previsibilidad en la llegada de suministros multiplica el miedo y la tensión social.
