El Gobierno de Estados Unidos confirmó este jueves la muerte de tres presuntos narcotráficantes durante un ataque militar en el mar Caribe, pero el operativo, que fue ejecutado por orden del presidente Donald Trump, fue dirigido por el secretario de Guerra Pete Hegseth, quien aseguró que la acción se realizó contra una «organización terrorista designada».
Un ataque que fue letal, ordenado desde la Casa Blanca
En esta oportunidad, el hecho ocurrió en aguas internacionales, según el comunicado oficial, y no se registraron bajas entre las fuerzas estadounidenses. Con este nuevo incidente, la ofensiva marítima de Washington contra el narcotráfico suma ya más de una docena de ataques en distintas zonas del Caribe y el Pacífico.
En un mensaje publicado en la red social X, Hegseth, quien hace un tiempo indicó que vaticina el fin de la guerra de Ucrania durante la presidencia de Trump, pero esta vez informó que el Departamento de Guerra llevó a cabo un «ataque cinético letal» contra un barco sospechoso de transportar drogas hacia territorio estadounidense.
«El buque traficaba narcóticos en el Caribe y fue alcanzado en aguas internacionales. Ninguna fuerza estadounidense resultó herida en el ataque y tres narcoterroristas varones, que estaban a bordo del barco, murieron», escribió el funcionario en X.
Hegseth lanzó un mensaje que va dirigido a los grupos criminales
En este caso, la operación, según señala el comunicado, se realizó bajo la dirección directa del presidente Trump, como parte de una estrategia que el Gobierno presentó como parte de una «guerra total» contra el narcotráfico internacional.
En su publicación, el funcionario norteamericano expresó que esto va dirigido a los grupos criminales. «A todos los narcoterroristas que amenazan nuestra patria: si quieren seguir con vida, dejen de traficar drogas. Si siguen traficando drogas mortales, los mataremos», advirtió.
Asimismo, el tono del escrito, duro y sin matices diplomáticos, demuestra el enfoque más agresivo que Estados Unidos adoptó en los últimos meses, en especial en regiones como el Caribe y América Central, donde se ha incrementado la presencia de embarcaciones sospechosas.
Más de una docena de ataques y 60 muertos
De momento, según cifras del propio Departamento de Guerra, Estados Unidos ha ejecutado más de doce ataques marítimos contra presuntas embarcaciones de narcotraficantes desde inicios del año.
Pese a esto, hay que tener en cuenta que las operaciones se han extendido tanto por el Caribe como por el Pacífico oriental, y hasta la fecha habrían dejado más de 60 personas muertas, todas vinculadas, según indica la Casa Blanca, a redes criminales transnacionales.
Bajo este aspecto, fuentes cercanas al Pentágono sostienen que los ataques buscan disuadir el tráfico marítimo de fentanilo y cocaína, drogas que en los últimos años han sido señaladas por la Administración Trump como «una amenaza directa» para la salud pública estadounidense.
Preocupación en el Congreso por la falta de información
Sin embargo, el aumento de operaciones militares generó tensiones en el Congreso de Estados Unidos, por eso legisladores de ambos partidos cuestionaron la falta de transparencia del Ejecutivo sobre los ataques.
El mes pasado, varios congresistas expresaron su preocupación porque la Casa Blanca no compartía detalles operativos ni autorizaciones de los bombardeos marítimos. Pese a que se realizó una reunión informativa exclusiva para legisladores republicanos, los demócratas fueron excluidos, lo que desató críticas incluso dentro del propio partido gobernante.
El miércoles, el secretario de Estado Marco Rubio y el secretario de Guerra mantuvieron una reunión a puerta cerrada con senadores demócratas y republicanos para tratar el alcance de la estrategia, que viene destruyendo otra narcolancha en el Caribe vinculada al Tren de Aragua. Durante una hora, los funcionarios discutieron el marco legal de las operaciones y la necesidad de mantener la coordinación con los organismos internacionales.
