A través de una publicación en el perfil oficial del canciller Bruno Rodríguez, el gobierno cubano envió un mensaje de agradecimiento a la administración de Pekín por acompañar el «firme rechazo» a la orden ejecutiva firmada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a partir de la cual impondrá aranceles extras a los productos de aquellos países que vendan petróleo a Cuba.
Agradecimiento al contundente rechazo
La firma de la orden ejecutiva que busca frenar el flujo de petróleo hacia Cuba ha generado un firme y considerable rechazo por parte de varios de los principales actores de la comunidad internacional. Si bien desde Europa mantienen un cauteloso silencio e intentan evitar hacer declaraciones, los aliados históricos del régimen cubano salieron rápidamente a expresar su apoyo ante lo que calificaron como una amenaza a la soberanía y el derecho al desarrollo del pueblo cubano.
En las últimas horas, la cancillería cubana con Bruno Eduardo Rodríguez Parrilla a la cabeza, extendió su agradecimiento a las autoridades «del Partido, del Gobierno y el Pueblo de China» por la firme postura de apoyo a Cuba «en la salvaguardia de la soberanía y la seguridad nacional, y el rechazo a la interferencia extranjera, y se opone resueltamente a la privación del derecho a supervivencia y el derecho al desarrollo del pueblo cubano y acciones inhumanas».
Trump busca ahogar al régimen cubano
La escalada de tensiones entre Cuba y el gobierno de los Estados Unidos tiene hoy como protagonista a la orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump, a partir de la cual busca bloquear en su totalidad el abastecimiento de petróleo para la isla.
El pasado jueves, el inquilino de la Casa Blanca declaró una «emergencia nacional» en Cuba, a la que señaló como una amenaza para la seguridad interior estadounidense, asegurando que facilitaron y permitieron que espías rusos utilicen su territorio como base para obtener información de los Estados Unidos. Esto se suma, según Trump, a su histórica relación con naciones abiertamente hostiles a Washington, como Irán, y una denuncia de «acoger» a grupos terroristas, como Hamas y Hezbolá, sin aportar una sola evidencia o documento que respalde esas afirmaciones.
De este modo, Trump justificó la medida argumentando que «la situación con respecto a Cuba constituye una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos», y apuntó a disuadir a terceros países de vender petróleo a Cuba a través de la imposición de aranceles, lo que podría generar una profundización en la ya compleja crisis económica y de abastecimiento que sufre el pueblo cubano.
Una respuesta tajante y contundente
Por su parte, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, no tardó en reprochar las acciones de Donald Trump y su nueva orden ejecutiva que, según el mandatario latinoamericano, es una nueva evidencia de «la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales».
Por medio de su cuenta oficial de la red social X, Díaz-Canel denunció que el verdadero objetivo de Washington es «asfixiar» la economía cubana utilizando un «pretexto mendaz y vacío de argumentos, vendido por quienes hacen política y se enriquecen a costa del sufrimiento» de los habitantes de la isla. A su vez, cuestionó las declaraciones del secretario de Estado de la Casa Blanca, Marco Rubio, quien había asegurado que el bloqueo económico, comercial y financiero a la isla no existía.
Sobre este tema, el canciller Bruno Rodríguez aseguró que la medida adoptada por la administración Trump «constituye una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de todos los países», así como un peligro «para la paz y la seguridad internacionales».
