Bruno Rodríguez confirmó la declaración de la emergencia internacional ante la «amenaza inusual y extraordinaria» de Donald Trump de bloquear el envío de petróleo a la isla mediante la imposición de aranceles a los países que hoy colaboran en el sostenimiento energético y económico de Cuba.
Trump quiere desmantelar el régimen de Cuba
Tal y como lo adelantó luego de concretar con éxito la intervención militar en Venezuela, Trump firmó este jueves la orden ejecutiva que autorizó la puesta en marcha de aranceles contra las naciones que provean de crudo a la isla, a los fines de frustrar sus operaciones económicas y de cortar el suministro energético.
El documento, titulado «Abordando las amenazas a los Estados Unidos por parte del Gobierno de Cuba», detalla el riesgo que representa el país contra los intereses de la potencia y del hemisferio occidental, al operar como base rusa en la región.
Asimismo, el texto denunció los presuntos vínculos del régimen heredero del castrismo con grupos terroristas transnacionales como Hezbolá y Hamás, enemigos de primera línea de Norteamérica y el Estado de Israel, socio fundamental de Trump.
«Estados Unidos tiene tolerancia cero ante las depredaciones del régimen comunista cubano», reza una de las líneas más contundentes del documento, que además reivindica el derecho y el deber de EE. UU. de proteger la política exterior, la seguridad nacional y las aspiraciones de los cubanos, que reclaman, hace décadas, por libertad y democracia.
Dadas las circunstancias, el presidente republicano apeló al «sistema arancelario», popularizado como la «guerra comercial», para establecer que, a partir del 30 de enero, podrá cobrar gravámenes a «cualquier país que directa o indirectamente venda o proporcione petróleo a Cuba».
La novedad recorrió el mundo inmediatamente y despertó la reacción de embajadas de países europeos y de empresarios privados, que, según EFE, ya comenzaron las operaciones diplomáticas para garantizar el retiro de sus ciudadanos y empleados del país, ante la inminente crisis.
«Cuba no podrá sobrevivir», declaró Trump durante su reciente aparición en el estreno del documental de su esposa Melania, sellando el bloqueo que derrumbaría definitivamente la estructura dictatorial que lleva vigente desde la década de los 60.
El gobierno cubano advierte sobre el peligro internacional del accionar de Trump
En una dura réplica al norteamericano y al contenido de la orden ejecutiva, el ministro de Asuntos Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, ratificó este viernes que el país declaró la emergencia internacional, entendiendo que la disposición de Trump no solo afectará a la isla, sino al orden y a la estabilidad geopolítica actual.
En contundentes declaraciones, el diplomático calificó la avanzada del republicano como un ataque de la «derecha neofascista anticubana», que, lejos de cualquier pragmatismo, habría montado una megacampaña de erradicación ideológica contra la primera célula comunista de América.
«La situación con respecto al Gobierno de Estados Unidos constituye una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y para la política exterior de todos los países», vaticinó Rodríguez, que también señaló al país más rico del continente de ser un peligro para el cambio climático y para la paz mundial, dado su acceso a armas nucleares.
«Denunciemos ante el mundo este brutal acto de agresión contra Cuba y su pueblo», fue otro de los mensajes del canciller dirigidos a la comunidad global. Y, en las líneas más llamativas, también acusó a Trump de ejercer chantaje sobre otras naciones para reunir cómplices en su avanzada.
México pretende mediar en el conflicto
Pese al saludable diálogo que mantienen Claudia Sheinbaum y Donald Trump, México es uno de los países afectados por la medida dispuesta por la administración, dada su solidaridad con la isla, a la que provee de crudo desde el siglo pasado en calidad de «ayuda humanitaria».
Pero lejos de amedrentarse, la presidenta adelantó hoy que cuenta con plena disposición para continuar la tradición de respaldo al pueblo cubano, además de revelar que dio orden a su secretario de Relaciones Exteriores de comunicarse con el gobierno norteamericano para discutir la crisis que desencadenará el radical bloqueo.
