Este jueves, la presidencia de Cuba confirmó mediante un comunicado oficial que estaba dispuesta a dialogar con Estados Unidos, en busca de una resolución pacífica del conflicto. Sin embargo, su presidente, Miguel Díaz-Canel, horas después de la conferencia de prensa donde informó esta postura, destacó que la isla no se doblegará ante la presión extranjera. «Rendirnos no es una opción», expresó en redes sociales.
Dispuestos al diálogo
En el marco de una comparecencia ante la prensa, el mandatario reveló los planes de Cuba para enfrentar la amenaza extranjera, que cada vez se hace más grande. Según explicó, el diálogo diplomático es una de las estrategias planteadas para solucionar este conflicto. Se trata de una postura mucho más flexible por parte del Gobierno caribeño, aunque puso algunas condiciones para sentarse en la mesa con Donald Trump.
Miguel Díaz-Canel destacó que está dispuesto a dialogar con Washington sobre cualquiera de los temas que se quiera debatir, pero sin presiones de por medio. «Bajo presiones no se puede dialogar. El diálogo debe ser sin precondicionamientos, en una posición de iguales, de respeto a nuestra soberanía, a nuestra independencia, a nuestra autodeterminación, sin abordar temas que, al hacerlo, podamos entender como injerencia en nuestros asuntos internos», manifestó.
Cabe resaltar que estas palabras tuvieron lugar en un contexto complicado dentro de la isla, donde se registran apagones diarios y existe una grave escasez de combustible. Además, en esta última semana, la presión de EE. UU. aumentó de manera evidente, con medidas que dificultan la entrada de recursos a la isla. Esto tiene repercusiones negativas directas en servicios de salud, el sector turístico e incluso en la calidad de vida de los ciudadanos.
Una postura firme ante la presión
Horas después de la comparecencia ante la prensa, el presidente Díaz-Canel destacó las dificultades que hoy enfrenta Cuba a causa de la creciente presión por parte de Estados Unidos. Asimismo, utilizó su cuenta oficial de X para ratificar su postura contra estas acciones, asegurando que no tiene intenciones de someterse al poder de Donald Trump y que el objetivo sigue siendo la defensa de la soberanía de la isla.
«La Revolución vuelve a enfrentar momentos difíciles como consecuencia del criminal empeño del imperio en doblegarnos, pero rendirnos no es una opción», aseveró. Luego, compartió con sus seguidores los planes de su Gobierno para hacer frente a esta amenaza extranjera, la cual no solo cuenta con presiones económicas y energéticas, sino también mediáticas.
Respecto a esto último, el mandatario resaltó que Estados Unidos lleva adelante una intensa campaña mediática de calumnia, odio y guerra psicológica, que tiene como eje «la retórica del colapso» y del «estado fallido». Según explicó, este tipo de construcciones discursivas es el que se empleó con Venezuela antes de la intervención militar y ahora pretenden hacerlo con la isla, con el objetivo de derrocar la Revolución.
En esta línea, Díaz-Canel explicó que el escenario que se vive en Cuba no es consecuencia de un «estado fallido», sino el resultado de una extrema resistencia a las presiones de las principales potencias del mundo, que tienen de trasfondo un propósito hegemónico de dominación.
El apoyo internacional a Cuba
Otro punto importante de la conferencia de prensa estuvo vinculado al apoyo internacional que recibió Cuba durante este complicado escenario. Se trata de un ítem muy importante, ya que potencias como China y Rusia respaldan su modelo de Gobierno frente al constante asedio estadounidense. «Se manifestó el apoyo, el compromiso y la decisión de continuar la colaboración y la cooperación con Cuba y Venezuela», expresó el presidente, en relación a las recientes comunicaciones con Xi Jinping y Vladímir Putin.
