Durante la apertura de las actividades judiciales del año 2026, Delcy Rodríguez, la presidenta interina de Venezuela, anunció el cierre de El Helicoide como centro de detención y dio detalles sobre su voluntad de llevar adelante la ley de amnistía general para los presos políticos en el país. Ante el Tribunal Supremo de Justicia, la mano derecha de Nicolás Maduro explicó en detalle el motivo del reordenamiento institucional y aseguró que se trata de una «revisión del sistema penitenciario».
Presos políticos y liberaciones hasta el momento
Desde el Foro Penal, a través de la palabra de su presidente, Gonzalo Himiob, decidieron tomar con prudencia el anuncio del Gobierno de Venezuela debido a que, hasta el momento, las excarcelaciones de presos políticos anunciadas por Jorge Rodríguez se han tornado lentas y parciales, afirman desde la ONG de derechos humanos. De la misma manera, aclararon que la prohibición de salir del país continúa vigente para los liberados, así como su contacto con la prensa.
«La amnistía no es un perdón, no implica que se acepte la responsabilidad en ningún ilícito», escribió el presidente del Foro Penal en Venezuela para exigir que se aplique el indulto, y no la amnistía en estos casos desde el Poder Legislativo. A pesar de esto, la esperanza aparece para los familiares de los que permanecen privados de su libertad.
Amnistía general y fin a El Helicoide en Venezuela
Delcy Rodríguez, la presidenta encargada de Venezuela, anunció durante la tarde del viernes 30 de enero del 2026 un proyecto de ley de amnistía general para aquellas personas que permanecen detenidas por motivos políticos desde 1999 hasta la actualidad. Del mismo modo, detalló que se realizará una reconfiguración del uso de El Helicoide, que fue foco durante los últimos años por denuncias de torturas físicas y psicológicas contra los presos políticos.
Según la mandataria de transición, la Asamblea Nacional recibirá un proyecto de ley de amnistía general para «reparar las heridas que ha dejado la confrontación política». Del mismo modo, aclaró que quedarán excluidos los procesados y condenados por corrupción, homicidio, tráfico de sustancias y violaciones a los derechos humanos, apuntando directamente a los presos por motivos políticos.
Junto a esto, anunció que El Helicoide pasará a ser un «centro social, deportivo y cultural para la familia policial y las comunidades aledañas», dejando de lado su rol como sede policial y centro de polémica desde su reutilización como centro de detención de opositores, manifestantes o activistas, como acusa la oposición venezolana.
Delcy Rodríguez, al referirse a ambos avisos importantes para la coyuntura internacional, dijo: «Pido a todos que nadie imponga la violencia o la venganza, para que todos vivamos con respeto». Más adelante, aseguró que llevará adelante estos proyectos ante el Ejecutivo para «favorecer la convivencia en Venezuela».
Más adelante, sumó: «Pido que la justicia se convierta en la reina de las virtudes republicanas y que, desde ella, se garantice la paz y el futuro del país como una nación independiente, libre y soberana». Recalcó también que la ley de amnistía general se trataría de un punto de inflexión para el país.
Lo que vendrá
Tras el anuncio de Delcy Rodríguez, la decisión quedará en la Asamblea Nacional de Venezuela, donde se debatirá dicha ley para determinar el verdadero alcance, cuántos serán los presos políticos excarcelados y el plazo para su aplicación. Por otro lado, el cierre de El Helicoide podría llevarse adelante pronto, pero quedará bajo observación internacional, afirman fuentes consultadas.
Desde las ONG toman con cautela la decisión institucional, ya que, desde el 8 de enero, no lograron obtener una lista oficial con los presos liberados. Hasta el momento se verificaron poco más de 302 excarcelados, según el Foro Penal.
