El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció el bloqueo energético impuesto por la administración de Donald Trump y anunció un plan de emergencia en Cuba. Lo hizo a través de una conferencia de prensa que fue transmitida por la televisión cubana y difundida a través de las redes sociales oficiales de la presidencia de su país. En dicha alocución, el mandatario brindó detalles sobre la situación crítica que atraviesa Cuba por la escasez de combustibles y envió un mensaje directo en contra de las medidas de Donald Trump.
Díaz-Canel asegura que la postura de Trump es un «bloqueo energético fascista, criminal y genocida»
La presentación del presidente de Cuba ante los medios ocurre inmediatamente luego de que Trump firmara una orden ejecutiva para imponer aranceles a los países que decidan vender o suministrar petróleo a Cuba, con el argumento de que el gobierno de Díaz-Canel representa una «amenaza excepcional» para la seguridad nacional de Estados Unidos. Esta decisión se suma al embargo vigente desde 1962.
Además, el presidente reconoció que Cuba no ha recibido petróleo desde el exterior desde diciembre, debido a la combinación de distintos factores: el cese de los envíos desde Venezuela y la presión de Washington sobre terceros dispuestos a abastecer la isla. El mandatario denunció un «desabastecimiento agudo de combustible» y que la situación afectará tanto al transporte de alimentos como a la producción, funcionamiento de hospitales, turismo y generación eléctrica.
«Es condenable que una potencia asuma una política tan agresiva y tan criminal hacia un país pequeño», señaló, junto a la advertencia de que las nuevas sanciones de Trump buscan «asfixiar completamente» a la población en Cuba. De acuerdo con el gobierno cubano, su país necesita alrededor de 110 000 barriles diarios de petróleo para cubrir sus necesidades internas, y produce solamente alrededor de 40 000.
Debido a la crisis energética, se han producido apagones de hasta 18 a 20 horas diarias en varias provincias, se han suspendido clases y actividades universitarias. En respuesta, Díaz-Canel incluso invocó la «opción cero», un plan de superviviencia diseñado durante los años noventa, durante el Período Especial, basado en un escenario extremo de «cero petróleo». Hasta el momento, doce administraciones se han sucedido en Estados Unidos, sosteniendo el cerco económico a Cuba iniciado por John F. Kennedy hace 64 años.
La respuesta del gobierno ante la crisis en Cuba
En la conferencia de prensa que tuvo una duración de aproximadamente dos horas, el presidente Díaz-Canel dejó una serie de frases contundentes sobre la situación crítica a la que se enfrenta Cuba, empezando por negar que su país sea una amenaza para los Estados Unidos, y aseguró que es un deber soberano prepararse para la defensa ante una agresión de este tipo, condenando una política tan agresiva contra su país.
«Aunque haya bloqueo energético, nosotros no renunciamos a recibir combustible en nuestro país. Estamos haciendo todas las gestiones para que el país pueda tener de nuevo ingresos de combustible o abasto de combustible», indicó, añadiendo que «El mundo tiene que definir si va a permitir que un crimen como este, que se ejerce hoy contra Cuba, que se puede ejercer contra cualquier otra nación en el mundo, es lo que vamos a tener como futuro para la humanidad».
También advirtió que se vienen «tiempos difíciles» en su país, que por el momento el 38% de la energía que se consume proviene de los parques fotovoltaicos y que no contar con combustible generará problemas que van mucho más allá de la generación eléctrica, y que afectarán actividades básicas, «sobre todo que tienen que ver directamente con la población». Además agregó que a pesar de la situación actual, «Cuba está dispuesta a un diálogo con Estados Unidos. Sin presiones, sin precondicionamiento, en una posición de iguales, en una posición de respeto a nuestra soberanía, a nuestra independencia y a nuestra determinación».
