El discurso del Estado de la Unión del presidente Donald Trump dejó varios puntos para analizar. Entre ellos se encuentra la caída de la delincuencia, uno de los mayores logros de su gestión, según especificó el mandatario. Y si bien en su alocución le dedicó tan solo unos minutos para hablar de este gran avance frente a la inseguridad en el país, días después el Gobierno republicano reconoce la importancia de este hito histórico.
Discurso del Estado de la Unión
En medio de un escenario complicado, marcado por una fuerte caída de su imagen y duras críticas por sus políticas de Gobierno, Donald Trump brindó el ya tradicional discurso del Estado de la Unión. Se trató de una alocución que rompió récord de duración, en la que el mandatario recorrió varios temas, aunque el eje central de la conferencia fue la economía, uno de los puntos más criticados por la ciudadanía estadounidense.
De acuerdo al republicano, Estados Unidos logró ingresar en su «Edad de Oro» gracias a las políticas aplicadas, una aseveración que va en contra de la realidad de miles de estadounidenses, que aseguran estar en uno de los peores momentos económicos del país. «Hemos logrado una transformación como nadie había visto antes; un giro para la historia», destacó. Así también celebró el aumento de inversiones y el crecimiento de la industria nacional.
En otra instancia del discurso, Trump habló sobre la situación de las fronteras, considerada como una de las problemáticas más urgentes a resolver. Frente al amplio flujo de inmigración ilegal, contrabando y narcotráfico registrado a inicio de su administración, el mandatario aplicó una doctrina de mano dura para proteger estas regiones, convirtiéndolas en las más seguras del mundo.
Delincuencia en Estados Unidos
El éxito de la doctrina aplicada en las fronteras también fue replicado con trabajos coordinados en todo el país en contra de la delincuencia. Así lo confirmó este jueves Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, quien compartió en su cuenta oficial de X un artículo del New York Post, en el que hablan de la caída histórica de los índices del delito a lo largo de todo el territorio nacional.
El artículo de este reconocido diario estadounidense asegura que el crimen ha disminuido de manera drástica en el último año y analiza qué se esconde detrás de esta extraordinaria baja en los homicidios y crímenes violentos. En su análisis, citan un texto publicado en el New York Times, en el que aseguran que la intervención policial, el aumento de la vigilancia y el esfuerzo multifacético de muchas ciudades para enfrentar esta problemática fueron los causantes de este éxito.
De acuerdo a este texto, la doctrina utilizada por la administración de Donald Trump tiene un objetivo claro: restablecer la ley y el orden, algo que logró consolidarse en este último año. No obstante, hay factores que atentan contra esta «estabilidad», según el análisis, y tiene que ver con la ideología «woke», que se replica en los medios de comunicación y apunta a replicar un sentimiento antipolicial.
Críticas a la izquierda
Esto es algo que podría explicar la razón por la que los demócratas y ciertos sectores sociales no celebran esta caída récord de la delincuencia. Según el texto, los métodos que ayudaron a reducir los crímenes violentos van en contra de la ideología impulsada por los demócratas electos y activistas liberales vinculados a los derechos humanos.
Puso como ejemplo lo sucedido con George Floyd, que desató un fenómeno antipolicial con protestas y críticas a las fuerzas de seguridad, que derivó en restricciones a la actividad policial en ciertos estados. Esto, según un informe publicado en The Free Press, causó un aumento de asesinatos y crímenes. Frente al aumento de los crímenes, Donald Trump impulsó una doctrina de mano dura, con mayor presencia policial y penas más duras, logrando una baja histórica en los índices de violencia.
