El día de hoy, martes 12 de agosto, el Pentágono está evaluando crear un grupo de acción compuesto por cientos de soldados para que se desplieguen a cualquier punto de los Estados Unidos cuando se produzcan disturbios civiles internos, según avanzó The Washington Post este martes tras revisar documentos de defensa. Por ende, la fuerza de reacción rápida ante disturbios civiles internos, como se llamará el grupo, estaría compuesto por 600 soldados en alerta permanente para poder acudir al lugar donde sea necesario en tan solo una hora.
De acuerdo con el post, este se dividirá en dos del mismo tamaño: un grupo en una base militar en Alabama, al este del país, y otro en Arizona, al oeste, por lo cual los documentos internos apuntan a que finalmente se aprueba. Podría costar cientos de millones de dólares si los militares tienen que estar disponibles las 24 horas del día y se desplazan en aeronaves militares.
Primera fase del grupo de respuesta a disturbios en EE. UU.
En la Guardia Nacional ya existe un grupo de respuesta rápida; sin embargo, esta nueva facción de las fuerzas armadas plantea ir un paso más allá y movilizar soldados de unos estados a otros cuando se considere necesario. De todas maneras, estos planes se encuentran en una fase preliminar y se contempla que, como pronto, se financien a partir del año fiscal del 2027.
Esta información se hace pública horas después de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, haya ordenado el despliegue de la Guardia Nacional por segunda vez desde su regreso a la Casa Blanca el pasado enero en respuesta a una serie de manifestaciones que se han intensificado en varias ciudades del país. La decisión ha reavivado el debate sobre el uso de fuerzas militares en asuntos de orden interno.
Trump ordenó el pasado lunes que este grupo de voluntarios que apoya al ejército y a la fuerza aérea en situaciones de emergencias se trasladara a Washington DC para combatir la delincuencia y retirar de las calles a las personas sin hogar. La medida, que ha generado reacciones encontradas, busca reforzar la seguridad en zonas consideradas de alto riesgo.
Tercer envío de la Guardia Nacional a Washington
La primera fue para contener las protestas contra la violencia policial y el racismo tras la muerte de George Floyd en el año 2020, cuando desplegó a unos 4.000 efectivos. Aquella decisión provocó una intensa polémica a nivel nacional con críticas de líderes políticos, defensores de derechos humanos y exmilitares, quienes cuestionaron el uso de fuerzas armadas en manifestaciones civiles.
La segunda fue el pasado enero del año 2021, cuando envió solo a 340 soldados como respuesta al asalto al Capitolio. Frente a la crítica de la oposición por responder de manera limitada, la decisión fue vista por muchos como insuficiente ante la magnitud del ataque que puso en riesgo la integridad de legisladores y del proceso democrático.
Además, el pasado junio desplegó unos 5.000 efectivos en Los Ángeles para respaldar los operativos migratorios frente a las grandes protestas contra las redadas. La medida generó una fuerte reacción por parte de los organizadores civiles y defensores de los derechos humanos, quienes denunciaron una militarización de la política migratoria y un intento de intimidar a las comunidades vulnerables.
Las cifras desmienten crisis de seguridad en Washington
El presidente de los EE. UU., Donald Trump, se equivocó al afirmar que en el año 2023 registró la tasa de homicidios más alta de la capital, probablemente de la historia. De acuerdo con un análisis de la cadena CNN, Washington tuvo muchos más homicidios a finales de la década de 1980 y principios de la de 1990, cuando su población era menor; superó los 470 homicidios tanto en 1990 como en 1991.
