En la medida de la crítica emergencia que atraviesa la zona centro-sur de Chile, el Gobierno de Estados Unidos ha oficializado un paquete de apoyo directo a la lucha contra los siniestros. En el marco de la catástrofe ocasionada por la cicatriz de los incendios forestales que principalmente afectan a las regiones de Ñuble y Biobío, la administración norteamericana anunció una donación de asistencia para encarar la catástrofe. La persona encargada de dar a conocer la noticia fue el embajador de Estados Unidos en el país, Brandon Judd, quien informó este domingo que el respaldo se concretará gracias a una orden de carácter directo que proviene de la Casa Blanca.
«Actos concretos» ante la tragedia
El mensaje diplomático, de hecho, da cuenta de la velocidad y la robustez de la alianza bilateral en tiempos de emergencia. A través de su cuenta oficial de la red social X, el embajador Judd reprodujo las palabras del presidente estadounidense: «El Presidente Trump me ha autorizado para apoyar a Chile con una donación de asistencia para combatir los incendios forestales».
El representante diplomático enfatizó que el compromiso de Washington va más allá de lo meramente declarativo: «En las horas más difíciles, Estados Unidos acompaña a Chile con actos concretos para proteger a las comunidades, a las vidas, a los recursos naturales», afirmaba Judd, confirmando de este modo la postura de acompañamiento ante la devastación padecida por las tierras asoladas. También desde la embajada expresaron su profundo pesar por las víctimas de los siniestros (que el Gobierno ha ido actualizando, cifras que son ya 15 fallecidos en la región del Biobío) y reiteraron que «como en el pasado, Estados Unidos está con sus vecinos chilenos».
Conaf y Bomberos: Equipos específicos
La ayuda que se proporcionará, que fue anunciada por el embajador, está destinada a la primera línea del combate al fuego. La embajada precisó que el apoyo se canalizará a través de la donación de equipos a la Corporación Nacional Forestal (Conaf) y a los cuerpos de Bomberos. La cuestión logística que tienen que resolver es que estos insumos lleguen a disposición de los brigadistas y de los voluntarios «lo antes posible» para evitar que las llamas hagan más estragos.
Esta colaboración fue recibida de inmediato por el Gobierno de Chile. El Canciller Alberto Van Klaveren dio las gracias públicamente por la gestión: «Agradecemos, el embajador y el gobierno de los Estados Unidos por su disposición para ayudarnos a enfrentar los incendios forestales en las regiones de Ñuble y Biobío (….) Asimismo apreciamos enormemente la cooperación y la solidaridad en un momento tan adverso».
Estado de Catástrofe y evacuaciones masivas
La llegada del anuncio de la ayuda internacional da respuesta a un momento en que la condición en sí es calificada de grave, pues hoy se están combatiendo intensamente diversos focos de fuego en distintas ubicaciones de las regiones afectadas. Esto ha motivado evacuaciones masivas en comunas como Quillón y Ránquil, en Ñuble; y en Penco, Tomé, Florida y sectores de Concepción, en el Biobío.
La mal negativa evolución de la emergencia motivó al Presidente Gabriel Boric para que adoptara medidas drásticas, decretando estado de excepción constitucional de catástrofe en ambas regiones. En esa línea, el mandatario, Boric hizo saber su decisión de viajar lo antes posible a la zona de los incendios para monitorizar sobre el terreno y coordinar el actuar del Estado.
Mientras los equipos de emergencia chilenos intentan sin descanso parar el avance del fuego, que ya ha costado vidas y amenaza pueblos y ciudades, la asistencia norteamericana proporciona un recurso adicional para el combate del fuego que llega en un momento crítico. La coordinación entre las embajadas de Brandon Judd y de las autoridades locales busca hacer más rápido la entrega de equipamientos.
