Este lunes, el Departamento de Estado de Estados Unidos anunció la reanudación formal de las operaciones de su embajada en Caracas, Venezuela, luego de siete años de ruptura diplomática y la gestión consular a distancia. Poniendo fin a la canalización provisional de las comunicaciones diplomáticas con Venezuela a través de la Unidad de Asuntos de Venezuela (VAU), se confirmó que la misión retomará sus funciones desde su sede en Caracas y la administración de Donald Trump avanza hacia la normalización de relaciones con el gobierno encabezado por Delcy Rodríguez.
Cambios diplomáticos
En su primer mandato, Donald Trump reconoció a Juan Guaidó como presidente legítimo de Venezuela y redujo al mínimo las relaciones diplomáticas con el gobierno de Nicolás Maduro. En marzo de 2019 se oficializó el cierre de la embajada en Caracas y la misma fue trasladada a Bogotá, Colombia, con la VAU. Sin embargo, tras la disolución del gobierno interino de Guaidó, desde la Casa Blanca decidieron tomar el control de la embajada y la captura de Maduro puso un nuevo escenario en consideración.
Tras la detención de Maduro y la asunción de Delcy Rodríguez como presidenta interina de Venezuela, las relaciones mejoraron y la embajadora Laura Dogu, quien se desempeñó previamente como embajadora en Honduras y Nicaragua, llegó a Caracas para liderar las conversaciones que derivan en la reapertura junto con la restauración del edificio de la sede diplomática.
Nuevo vínculo entre Venezuela y Estados Unidos
La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, con un comunicado que lleva la firma del Departamento de Estado, anunció que este lunes se retomaron las operaciones en la embajada de Estados Unidos en Caracas, poniendo fin a una ausencia de siete años en el territorio de Venezuela. Las diligencias, encabezadas en terreno por Laura Dogu bajo la dirección de Donald Trump y la contraparte de Delcy Rodríguez, jefes de Estado de sus respectivos países, avanzan de forma positiva, aseguraron desde la oficina de Marco Rubio.
«La reanudación de las operaciones en la Embajada de Estados Unidos en Caracas marca un nuevo capítulo en nuestra presencia diplomática en Venezuela. Este paso fortalece nuestra capacidad para interactuar directamente con el gobierno interino venezolano, brindar apoyo a los ciudadanos estadounidenses e impulsar iniciativas con la sociedad civil y el sector privado», señalaron desde el Departamento de Estado.
El pasado 5 de marzo, Estados Unidos anunció oficialmente el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Venezuela a partir del cambio del régimen a cargo de Nicolás Maduro. Reconociendo ya a Delcy Rodríguez como la encargada de llevar a cabo las operaciones, el cambio de sede desde Bogotá hacia Caracas hace que el trato cordial entre países se recupere a partir de la ruptura total en 2019.
Desde el Departamento de Estado añadieron: «El equipo de la embajadora Dogu está restaurando el edificio de la cancillería de la Embajada de Estados Unidos en Caracas para preparar el regreso del personal lo antes posible y la eventual reanudación de los servicios consulares». El anuncio pone fin a la labor diplomática llevada adelante a través de la Unidad de Asuntos de Venezuela y restablece lo que fue normalidad por años entre las naciones. El Palacio de Miraflores y la Casa Blanca vuelven a tender lazos.
Más anuncios y anticipos
Oliver Blanco, viceministro venezolano de Relaciones Exteriores para Europa y Norteamérica, había adelantado el pasado domingo 29 de marzo acerca de la reapertura de misiones diplomáticas con Estados Unidos para «promover relaciones basadas en la cooperación y el respeto».
Trump, desde la detención de Nicolás Maduro el 3 de enero, se pronunció en reiteradas ocasiones en su interés por el petróleo y la explotación de hidrocarburos en Venezuela. Según especificaron desde Caracas, se podrían alcanzar hasta 1,3 millones de barriles diarios de producción durante 2026.
