En medio de la crisis energética provocada por el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán, EE. UU. busca estrategias para reactivar y abrir el sector energético. En este marco, la Secretaría del Tesoro de los Estados Unidos autorizó a sus empresas a realizar negocios directos con Petróleos de Venezuela S. A., empresa estatal venezolana. De esta forma, la Casa Blanca ratifica el cambio de relaciones entre ambos países y asegura estabilidad en un contexto complicado.
Preocupación por la crisis energética
Existe una gran preocupación dentro del sector energético frente a la crisis, a la que consideran una consecuencia directa de la guerra entre Estados Unidos e Irán. Es por eso que exigieron respuestas por parte de la administración de Donald Trump para mitigar la escasez de crudo y estabilizar la volatilidad del mercado. Esto es algo que se discutió durante varios encuentros en la Casa Blanca, en los que participaron los ejecutivos de las principales empresas del sector.
En esta reunión, los representantes de las compañías expresaron la visión pesimista que tenían de la situación, advirtiendo que la crisis empeoraría con el correr de los días si es que no se tomaban medidas a tiempo. Como respuesta, la Casa Blanca propuso una serie de flexibilizaciones y nuevas disposiciones que tendrían el único objetivo de congelar los precios y garantizar las reservas de crudo en todo el país.
Entre las principales medidas adoptadas se encuentra la disminución de las sanciones al petróleo ruso, la multiplicación del flujo de barriles desde Venezuela y la liberación de reservas de crudo de emergencia. Pero ahora, frente al complicado escenario que se vaticina a causa de la extensión de la guerra, la Secretaría del Tesoro de EE. UU. decidió levantar más restricciones a Venezuela.
Nuevo anuncio de la Secretaría de Estado
Este miércoles, la administración de Donald Trump ratificó lo que ya era un secreto a voces y anunció una nueva colaboración entre EE. UU. y el Gobierno de Venezuela, en busca de reabrir y revitalizar el sector energético. «Hoy, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro (OFAC) emitió una licencia que autoriza ampliamente a entidades estadounidenses establecidas a realizar diversos tipos de transacciones con la petrolera estatal, Petróleos de Venezuela S. A. (PdVSA), y sus subsidiarias», reza el comunicado oficial.
Esta licencia, según indicaron, será beneficiosa, tanto para Estados Unidos como para Venezuela, al tiempo que impulsará el mercado, al aumentar la oferta de petróleo disponible en medio de una complicada situación energética a nivel mundial. Así también destacaron que esta medida contribuiría e incentivaría nuevas inversiones en el sector energético venezolano.
Mediante esta decisión, la cual flexibiliza sanciones impuestas hace años, el Gobierno confirma el cambio de rumbo de las relaciones bilaterales entre ambos países tras el cambio de régimen en el país caribeño. Sin embargo, la flexibilización no es total, ya que los documentos establecen la prohibición de que empresas o personas vinculadas a Irán, Corea del Norte, Rusia y Cuba participen de la transacción.
Otro ítem importante de este nuevo acuerdo es que cualquier contrato alcanzado será regido por las leyes estadounidenses y cualquier resolución de disputa tendrá que llevarse a cabo en Estados Unidos. «La administración de Donald Trump ha estado cumpliendo rápidamente la promesa de ayudar a restaurar la economía venezolana para beneficio, tanto del pueblo estadounidense como del venezolano», resaltó la Oficina en otro comunicado.
Una complicada situación
Si bien la relajación de las sanciones a Venezuela es una muestra del nuevo vínculo diplomático existente entre ambos países, también es crucial para enfrentar la crisis. Esta decisión va en consonancia con el levantamiento de las restricciones del petróleo ruso, aunque en ese caso, la flexibilización solo estará disponible hasta que se reabra el estrecho de Ormuz y el crudo pueda circular sin problemas.
