Sin dudas la relación entre Venezuela y Estados Unidos no es la mejor, por eso la Casa Blanca volvió a apuntar directamente contra Nicolás Maduro, a quien responsabiliza de liderar un cartel narcoterrorista con alcance internacional. En conferencia de prensa, la portavoz Karoline Leavitt afirmó que el régimen chavista “no es un gobierno legítimo, sino un cartel de narcotráfico”.
La acusación de Estados Unidos y el despliegue militar
Anteriormente, el gobierno estadounidense a través de Marco Rubio, ya había apuntado a que el mandatario venezolano es la cabeza de una «organización criminal», pero esta vez Leavitt acompañó sus dichos por un anuncio de gran envergadura: un despliegue militar de más de 4.000 efectivos en el Caribe, que incluye destructores, submarinos y buques de transporte anfibio.
Cabe mencionar que el operativo contempla la participación de infantes de marina, aviones y sistemas lanzamisiles que patrullarán en aguas cercanas a Venezuela (esto pasa con Maduro en algunas zonas). Entre los buques mencionados se encuentran el USS Gravely, el USS Jason Dunham y el USS Sampson, además del crucero USS Lake Erie y el submarino nuclear USS Newport News.
Con este despliegue, Estados Unidos busca reforzar sus operaciones antidrogas en la región, el secretario de Estado Marco Rubio aseguró que países como Argentina, Paraguay, Ecuador, Guyana y Trinidad y Tobago respaldan la iniciativa.
El legislador explicó que estos gobiernos manifestaron su disposición a colaborar en acciones conjuntas contra el narcotráfico, por eso Washington busca legitimar su estrategia a través de un frente regional.
Maduro, señalado como líder de un cartel narcoterrorista
Desde la Casa Blanca sostiene que Nicolás Maduro encabeza un cartel narcoterrorista. Según Leavitt, “Maduro no es un presidente legítimo, es el líder fugitivo de este cartel fue acusado en Estados Unidos de tráfico de drogas a nuestro país”.
El operativo, además de la presencia naval, busca neutralizar al denominado Cartel de los Soles, pero esta organización, integrada por militares venezolanos, fue señalada por Estados Unidos como un grupo terrorista. Sin embargo, diversos analistas sostienen que opera de manera fragmentada y sin la estructura que Washington le atribuye.
Aunque la Casa Blanca evita hablar de una intervención directa, la magnitud del despliegue genera suspicacias, por eso consultada sobre la posibilidad de ataques en suelo venezolano, Leavitt se limitó a responder que no podía “adelantarse al presidente con respecto a ninguna acción militar”.
Tras los hechos hubo un respuesta militar de Venezuela
Luego del anuncio desde Washington, el régimen de Maduro reaccionó reforzando su presencia en aguas territoriales y en la frontera con Colombia, también el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, anunció un patrullaje intensivo con drones, buques y unidades de infantería.
Según informó en un video oficial, el plan incluye “recorridos fluviales con infantería de Marina, patrullas navales en el lago de Maracaibo y despliegues en el golfo de Venezuela”. Además, Venezuela trasladó 15.000 militares a la frontera con Colombia bajo la “Operación Relámpago del Catatumbo”.
Este operativo contempla el uso de helicópteros, plataformas de exploración y sistemas de inteligencia pero el chavismo sostiene que la medida responde a una “escalada de acciones hostiles” por parte de Estados Unidos.
Por otro lado, el ministro de Interior, Diosdado Cabello, informó la detención de 12 personas en la región delta, entre ellas ocho colombianos y dos trinitenses. Según la televisión estatal, estarían “vinculadas a actividades ilícitas transfronterizas”, además la ONG Provea advirtió que los despliegues en la frontera con Colombia “abren las puertas a nuevos abusos contra pobladores”, pero la entidad (esto fue lo que negó Sheinbaum), sostiene que las experiencias pasadas mostraron que estas operaciones no reducen la presencia de grupos armados, sino que aumenta la represión en zonas vulnerables.
