El Tesoro de los Estados Unidos confirmó que la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA) fue incluida en la lista negra por el cobro de peaje a los buques que transitan por el Estrecho de Ormuz. A pesar de haber sido creado el 18 de mayo, el organismo ya tiene la negativa de Washington y podría influir en el futuro del tráfico que, hasta el momento, continúa restringido mientras la tensión entre Estados Unidos e Irán continúa firme.
La importancia del nuevo organismo iraní
Hace exactamente 10 días, Irán creó el organismo llamado Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico para cobrar peaje a los barcos que quieran atravesar el Estrecho de Ormuz y exigir autorización previa a cualquier embarcación que transite la zona. Con esto, imponen control sobre una de las vías marítimas más estratégicas del mundo, la cual ha sido utilizada como herramienta de control desde el 28 de febrero, cuando la tensión entre Estados Unidos, Israel y Teherán se acrecentó.
A modo de respuesta, la Guardia Revolucionaria iraní determinó que cualquier buque que no siga el corredor establecido por Irán enfrentará riesgos de posibles ataques, por lo que el Tesoro de los Estados Unidos respondió con una sanción económica.
Sanción a Irán
El Departamento del Tesoro sancionó a la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico y la incluyó en la Lista de Nacionales Especialmente Designados y Personas Bloqueadas, a cargo de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC). Así, todos los bienes de esta agencia en territorio estadounidense quedarán bloqueados y ninguna empresa del mundo podrá hacer negocios con ella sin arriesgarse a sanciones, ratificó Scott Bessent, secretario del Tesoro.
Por el lado militar, las Fuerzas del Comando Central de Estados Unidos confirmaron que derribaron cuatro drones de ataque iraníes en el Estrecho de Ormuz y bombardearon una estación de control terrestre en Bandar Abbas, donde, según fuentes de Washington, planeaban lanzar un quinto dron. Por su parte, Irán contestó al ataque en Bandar Abbas con el bombardeo a una base aérea estadounidense en Kuwait, pero los sistemas de defensa interceptaron los misiles y drones.
Scott Bessent, respecto a la presión contra Irán, escribió en su cuenta oficial de X: «El último intento del ejército iraní de extorsionar al comercio marítimo mundial es prueba de que la «Furia Económica» ha dejado al régimen desesperado por obtener dinero en efectivo». Además, declaró que esta operación llamada «Furia Económica» implica la imposibilidad de que las tropas iraníes reciban pagos, impidiendo que la policía acuda a sus puestos de trabajo, la paralización de la principal terminal petrolera, la isla de Kharg, y un dolor de cabeza económico para Irán.
En paralelo, Donald Trump aseguró en la tarde del miércoles que «Irán tiene muchas ganas de llegar a un acuerdo», pero que hasta ahora las negociaciones no son satisfactorias. Otra vez, alertó que podrían seguir con las ofensivas en territorio iraní si el acuerdo de alto el fuego no prospera. Junto a esto, apuntó contra Omán, una nación que hasta el momento se había posicionado como moderada. «Omán se comportará como cualquier otro país o tendremos que volarlo por los aires», declaró el presidente estadounidense.
Preocupación por otra escalada en los precios
El bloqueo del Estrecho de Ormuz desde el inicio de la guerra desató una crisis energética que podría continuar con su alcance mundial. Los precios internacionales del petróleo, gas, fertilizantes y otros derivados registraron fuertes aumentos. Según los especialistas, la normalidad debería llegar pronto o la normalización de los precios en la energía tardará meses en recuperarse. Hasta el momento, la incertidumbre afecta a todo el mercado marítimo.
