En 2025 la carrera ya no es por conquistar el espacio, la nueva carrera tecnológica es por la inteligencia artificial (IA), y esta vez la batalla se librará en el sector de energía, pues no es un secreto que los centros de datos en los que se entrena a la IA consumen una gran cantidad de recursos energéticos. Es por ello que, Estados Unidos, para no quedarse rezagados en esta carrera tecnológica, aumentará la producción de energía en los próximos años.
La IA es el nuevo termómetro mundial, Estados Unidos lo sabe y actuará en consecuencia
Según la información que se está manejando, los gigantes tecnológicos buscarán duplicar el consumo energético relacionado con la adopción de la IA, y en algunos casos multiplicarlos más allá de ese punto. Esto, no solo representará un reto económico, sino de logística, pues se necesitará asegurar infraestructura energética y redes eléctricas capaces de responder a la demanda que está por venir.
En ese aspecto, el propio presidente Trump, ha afirmado reiteradamente que desde Estados Unidos es necesario llevar a cabo acciones concretas para permitir el desarrollo acelerado de la IA, y ahora con una demanda de energía que en el futuro cercano podría incluso duplicarse. Esas acciones podrían referirse a lo que hay que hacer para asegurar una infraestructura energética que sea capaz de soportar un peso de esa magnitud.
Los gigantes de la industria tecnológica que están apostando con todo por la IA, como OpenAI, Google, Microsoft, Amazon y Meta, tienen en mente duplicar por mucho la potencia dedicada al desarrollo y funcionamiento de sus redes neuronales. Algo, que tomando en cuenta los 40 gigavatios usados actualmente para estos propósitos, muestra lo acelerado del crecimiento de este sector, que de momento no tiene freno.
La inversión necesaria para cumplir con estas demandas serán exorbitantes y las empresas de GPU serán las más beneficiadas
Según las primeras estimaciones realizadas, el importe económico necesario para cubrir esta renovación en materia de energía será de aproximadamente 50 mil millones de dólares por gigavatio de potencia informática obtenido. Un monto, que si lo estudiamos en un período de tan solo 5 años, representa la astronómica cifra de 2.5 billones de dólares.
La mayor parte de esta inversión económica será destinada nada más y nada menos que a la compra de GPU necesarios para el funcionamiento de la IA. Se estima, que hasta el 80% de todo ese dinero se iría a empresas como Nvidia y AMD, y unos 500 mil millones de dólares irían directamente destinados a la generación pura de energía mediante nuevas plantas de generación y redes de transmisión.
Los centros de datos en Estados Unidos podrían quedarse sin energía a pesar del esfuerzo del gobierno y de toda la industria
Según Goldman Sachs, los centros de datos estadounidenses consumirán 500 teravatios por hora para el año 2030, lo que representará el 10% de todo el consumo nacional de energía. Por tal motivo, la premura por la terminación de las nuevas instalaciones en 2028 y 2029 es razonable, pero aun así, existe la posiblidad de que estas instalaciones no sean suficientes para cumplir con lo requerido.
En el estado de Oregon, ya están teniendo problemas con la energía, pues Amazon Data Services presentó una queja en contra de Pacificorp, perteneciente a Berkshire Hathaway, quien se negó a suministrar energía para alimentar las nuevas inversiones de Amazon en centros de datos.
Por otro lado, en Santa Clara, California, dos centros de datos de 50 megavatios, desarrollados por Digital Realty y Stack Infraestructure ya están terminados y habilitados para operar, pero no podrán obtener electricidad hasta que la red eléctrica se actualice por completo, lo que podría costar unos 450 millones de dólares, y cuya demora está prevista para 2028.
