En una noche densa, calurosa y con un clima espeso que suele envolver al estadio Madre de Ciudades en Argentina, Estudiantes de La Plata pasó de ronda en el Torneo Clausura pese a que el equipo argentino venía de una semana con discusiones y miradas de la AFA; llegó a la provincia de Santiago del Estero con la necesidad de confirmar que se hace grande ante la adversidad. Y lo hizo: el club que preside Juan Sebastián Verón le ganó 1-0 a Central Córdoba; el gol de Tiago Palacios se dio a los 20 minutos del segundo tiempo.
Un cruce que llegó tras la polémica del ‘pasillo’ de Estudiantes frente a Rosario Central
Los ecos del ‘espaldazo’ en Arroyito, provincia de Santa Fe en Argentina, seguían dando vueltas antes del inicio porque trajo consigo una sanción al plantel y la suspensión en su cargo a Verón, quien ya había advertido en la previa que se podría dar alguna polémica con el arbitraje o el VAR.
Pese a todo ese ruido, el encuentro arrancó contenido, sin arranques violentos ni polémicas; el árbitro Yael Falcón Pérez, que fue apuntado durante la semana, dirigió un primer tiempo sin sobresaltos. Como efeméride, Flamengo salió campeón de la Libertadores en la previa a un encuentro en donde ambos clubes le ganaron al equipo brasilero en esa competición. Apenas un cruce entre Abascia y González Pirez encendió una chispa que se apagó rápido, como si nadie quisiera agregar más combustible.
Algo a tener en cuenta en cuanto a este partido es que el calor fue un rival más, ya que en el estadio hacían 36 grados pese a que ya estaba de noche, pero el partido parecía moverse en cámara lenta; allí llegó la pausa de hidratación para todos, algunos se ponían hielo en la nuca y otros caminaban buscando aire como quien vuelve del desierto.
Un inicio cerrado y un Estudiantes que fue creciendo
El primer tiempo no dejó demasiadas emociones; pese a que tuvo algunos intentos, Central Córdoba buscó asentarse desde el mediocampo, con Florentín como eje del juego y las buenas corridas de Perelló, pero era solo mover el balón y los ataques quedaban a mitad de camino.
En contexto, el campo seco tampoco ayudó; la pelota picaba dura, incómoda, como si cada pase necesitara una precisión quirúrgica. Estudiantes, por su parte, recuperaba a su capitán Ascacibar y lo hacía notar porque el volante aportaba orden y salida, desprendiendo al equipo desde el círculo central.
También ocurría lo de siempre; Cetré, explosivo y siempre difícil de controlar, fue el que más quebró lo aburrido del encuentro debido a que su remate potente obligó a una gran respuesta de Aguerre, una de las pocas acciones claras antes del descanso. En cuanto al clima del estadio, se vio una bandera gigante de Maradona desplegada a los 11 minutos; en la tribuna local, que le agregó un instante emotivo.
La jugada que definió el pase a la semifinal
Algo a tener en cuenta es que el complemento mostró otro ritmo porque se vio que Central Córdoba salió más decidido, empujando metros hacia adelante; teniendo llegadas con Zalazar y Perelló que encontraron algunos espacios, aunque sin profundidad real.
Estudiantes, en cambio, esperó el momento justo para acelerar y lo encontró; Medina filtró un pase hacia Cetré, que desbordó sin marca por la derecha. Allí, el colombiano, tras ganar en velocidad, levantó cabeza y metió un centro preciso. Palacios, llegando limpio al área, conectó de volea con su zurda que le dio la clasificación.
En el segundo tiempo, el local sintió cansancio, pero intentó atacar; una de las jugadas importantes fue un remate de Varaldo que dio en el travesaño. Después, el Pincha manejó los tiempos, bajó las pulsaciones y cerró el encuentro como un club con historia, maduro en su objetivo, como lo hizo Monterrey ante el América en el Apertura 2025 de la Liga MX, todo esto tras una semana con polémica por la sanción de la AFA durante la semana.
