La ciudad de Múnich se convirtió este sábado en el Allianz Arena, con capacidad para más de 75 000 espectadores en el escenario de la gran final de la UEFA Champions League 2025. Inter de Milán y Paris Saint-Germain que buscan sumar la preciada copa europea.
El espectáculo inaugural quedó a cargo de Linkin Park y la presentación del violinista Daniel Garret, siendo que entre el show y la ceremonia del himno, el mundo del fútbol se paralizó en espera del silbatazo inicial del árbitro rumano István Kovács, quien dirige por primera vez una final de este calibre.
Así es como ya rueda la pelota en Alemania, con dos estilos de juego muy opuestos que comienzan a medirse en una batalla táctica entre Simone Inzaghi y Luis Enrique, dos entrenadores que llegaron con méritos propios a esta instancia definitiva.
Los caminos que conducen a la cima: PSG e Inter
Si bien el PSG tuvo una fase de grupos irregular, finalizando en el puesto 15° de la tabla general, su rendimiento en los cruces directos fue arrollador. Eliminó a Brest con un global de 10-0, se impuso por penales al Liverpool, venció a Aston Villa por 5-4 y superó a Arsenal en semifinales.
En cuanto al Inter, se puede decir que tuvo un desempeño más estable y sólido, porque clasificó 4° en la fase de liga con 6 victorias, 1 empate y solo una derrota. El club italiano dejó afuera a Feyenoord, Bayern Múnich y Barcelona, con una semifinal para el infarto que terminó 7 a 6 en el global.
Por tal motivo, es importante destacar que ambos equipos llegan con trayectorias distintas, pero van en busca del mismo objetivo: ser campeones de UEFA Champions League. El Nerazzurri, busca con Lautaro Mártinez como capitán, su cuarto título continental, pero para los parisinos con Kvaratskhelia, Dembélé y Doué, buscan hacer historia.
Arranca la final de la Champions League: el PSG golpea primero
Desde los primeros minutos, el club parisino mostró una clara intención ofensiva, con presión alta, circulación rápida y verticalidad, el PSG se adueñó de la pelota desde el inicio y en apenas 12 minutos, una combinación entre Vitinha, Doué y Hakimi terminó en gol del marroquí, que definió solo ante Sommer tras un engaño en el área rival.
Este tanto dio inicio a la pequeña ventaja en el marcador, porque Paris busca conquistar su primera “Orejona” y lo está demostrando con fútbol de alto nivel. Inter, todavía no respondió del todo pese a tener orden defensivo y contraataques liderados por Lautaro Martínez y Thuram.
Luego, a los 20 minutos del primer tiempo, tras un remate de Doué y un desvió en Dimarco, el PSG metió el segundo y se acerca a la consagración. El duelo de arqueros entre Sommer y Donnarumma, con estadísticas similares en esta Champions, ya empezaban a mostrar por qué fueron fundamentales para llegar a esta cita. A los 18 minutos del segundo tiempo, Doué puso el 3 a 0 y luego Kvaratskhelia marcó el 4 a 0, pero el resultado final fue 5 a 0.
El duelo táctico esperado en el Allianz Arena
El entrenador español, Luis Enrique, apostó por un esquema ofensivo con Kvaratskhelia, Dembélé y Doué en ataque, respaldados por Vitinha y Neves en el mediocampo. Por su parte, Inzaghi plantó una línea de cinco defensores y un mediocampo combativo, dejando la responsabilidad ofensiva a su capitán y a Thuram.
Inter juega por primera vez con la camiseta amarilla en la final, confiando en que no perdió ningún partido vistiendo esa camiseta en esta edición. Pero, el club de París juega con su camiseta titular, llegó con sus 600 empleados al estadio, en una muestra de respaldo institucional.
Más allá de los detalles, la intensidad emocional es evidente porque para el club italiano crece la chance de reivindicar el modelo, pero para el PSG, es la oportunidad de ganar la Champions por primera vez y de la oportunidad de borrar la etiqueta del eterno aspirante de Europa.
