Francia adoptó una postura tajante frente al conflicto en Medio Oriente. El día de ayer, anunció el refuerzo de su disuasión nuclear y ahora, ante el cierre del Estrecho de Ormuz, anunció un gran despliegue militar en el Mediterráneo. Esto incluye el envío del portaaviones nuclear Charles de Gaulle, una clara respuesta a la crisis y la tensión regional debido a la clausura de este espacio clave para el comercio internacional.
La estrategia de Francia
Este lunes, Emmanuel Macron confirmó su preocupación por el deterioro del entorno internacional, profundizado con esta guerra que mantiene vivo el fantasma de una amenaza nuclear. Eso llevó al Gobierno de Francia a tomar una tajante decisión para proteger su seguridad nacional y evitar futuras complicaciones: reforzar su estrategia de disuasión nuclear.
Desde la base naval de Ile Longue, la instalación nuclear más protegida del país, el mandatario informó que, a partir de ahora, tendrá como prioridad el refuerzo del arsenal militar, el cual debe estar a la altura del desafío nacional y europeo, según lo demanda el panorama actual. Macron reconoce que el peligro es inminente, por lo que considera a la persuasión nuclear como una herramienta útil para proteger de cualquier amenaza.
En ese anuncio, el presidente francés informó, por un lado, que incrementará en más de 300 las cabezas nucleares de su arsenal y, por el otro, que dejará de informar sobre el número exacto de ojivas disponibles, lo que permitirá preservar la ambigüedad estratégica. Según el mandatario, esto es una estrategia estrictamente defensiva y no se contempla su uso como arma de guerra.
Polémica por el cierre del Estrecho de Ormuz
Otra decisión tajante de Emmanuel Macron fue anunciada este martes, tras la confirmación del cierre del Estrecho de Ormuz, canal por donde pasa más del 20% del petróleo y gas mundial. Su clausura representa un duro golpe a la economía de toda Europa, por lo que Francia entregó una declaración firme en contra de este hecho, informando así una serie de decisiones que acrecentan las tensiones en Medio Oriente.
Macron, mediante una nueva conferencia de prensa, destacó que su país no puede permitir que se bloqueen rutas estratégicas. Asimismo, sostuvo que la responsabilidad de Francia fue y será proteger el interés nacional y la seguridad de sus ciudadanos, lo que los lleva a tomar decisiones difíciles. Una de ellas será el envío del portaaviones nuclear Charles de Gaulle al Mediterráneo, con el objetivo de brindar la protección de sus intereses.
Además del portaaviones, París puso a disposición para esta misión aviones, sistemas de defensa antiaérea, la fragata Languedoc y un radar aerotransportado. Con estos elementos, el Gobierno francés pretende garantizar la seguridad del tráfico marítimo en medio de esta guerra, que tomó carácter regional con los bombardeos a las bases militares estadounidenses de varios países de Oriente Medio.
Críticas repartidas
Emmanuel Macron, en su discurso, repartió críticas tanto para Irán como para Estados Unidos e Israel por esta guerra. Es que, si bien responsabilizó al régimen islámico de llevar adelante un programa nuclear peligroso y financiar grupos armados en la región, no está de acuerdo con las operaciones de EE. UU. y el Estado Judío, las cuales se desplegaron en medio de las negociaciones y derivaron en la muerte de su líder supremo, Ali Khamenei.
«Estados Unidos e Israel han decidido lanzar operaciones militares realizadas al margen del derecho internacional, algo que no podemos aprobar», expresó. No obstante, también entregó una fuerte crítica al régimen iraní: «La historia nunca llora a los verdugos de su pueblo. Ninguno será lamentado». En esa línea, sostuvo que la única solución es el inmediato cese del fuego y la reanudación de las negociaciones diplomáticas.
