La diplomacia de Pekín ha reafirmado su postura crítica con el operativo estadounidense que extrajo a Maduro de Venezuela para juzgarlo en Nueva York. Dando un paso más y elevando el tono, el gobierno de China exhorta ahora a EE. UU. a liberar tanto a Nicolás Maduro como a su esposa, Cilia Flores, no solo condenando la operación militar, sino impugnando también la base legal de la misma. De acuerdo con el pronunciamiento de China, Estados Unidos está afectando el sistema internacional al aplicar cargos domésticos extraterritorialmente. Te lo contamos.
El gobierno de China exige la liberación de Maduro
La disputa por la soberanía de Venezuela, luego de la incursión militar estadounidense a Caracas, se mantiene en el plano de lo discursivo. Distintos países de Europa y organismos de derechos humanos internacionales se han posicionado a favor o en contra del hecho que ocupa los titulares del mundo desde el sábado. Con condenas y celebraciones, con exigencias que, de momento, no superan las amenazas y las demandas basadas en el derecho internacional.
En ese sentido, los aliados directos de Venezuela, como Rusia y China, han emitido comunicados cada vez más duros contra el accionar de Washington, exhortando a que se cumplan las garantías de seguridad que establece la ONU y, en el caso del gigante asiático, la demanda ha sido más concreta: la liberación de Nicolás Maduro, de su esposa Cilia Flores y la garantía de seguridad necesaria en los momentos posteriores a su liberación.
La diplomacia de Pekín ha avanzado a un nivel de confrontación directo, pasando por la condena, primero, a la exigencia de liberación después. El argumento chino es que EE. UU. está aplicando sus leyes domésticas, como los cargos por narcotráfico a juzgar en Nueva York, de manera extraterritorial contra el jefe de Estado de un país extranjero.
El mensaje emitido desde Pekín, que ha sido replicado por la embajada china en México, traducido para América Latina, exige a EE. UU. «garantizar la seguridad personal» de Maduro y Flores y su liberación inmediata. El argumento que sostiene la Cancillería de China es que la detención viola la inmunidad soberana que otorga el derecho internacional a los jefes de Estado en funciones.
«Ningún país debe anteponer su legislación interna al derecho internacional… Nos oponemos a que ningún país actúe como policía mundial ni se autoproclame juez internacional», afirmó Wang Yi, ministro de Relaciones Exteriores de China. Un mensaje reciente del primer mandatario chino, Xi Jinping, sigue la misma línea, asegurando que «las grandes potencias deben dar el ejemplo». En la ONU, el representante chino fue más directo y acusó a EE. UU. de «pisotear la soberanía venezolana».
Los intereses económicos y geopolíticos
Así como Estados Unidos añadió el interés económico por la extracción petrolífera en Venezuela a la seguridad de su país, como motivos para invadir Caracas, tanto Rusia como China poseen intereses en disputa ante un cambio de régimen en el país latinoamericano. China ha prestado más de 60 000 millones de dólares a Venezuela que deberían ser retruibuidos en petróleo. Si Estados Unidos toma el control total de las refinerías y redirige el crudo a Texas, China perdería su fuente de repago.
Con Rusia ocurre algo similar, al contar con activos en Venezuela y deudas asumidas por la administración de Maduro. El factor económico y la disputa por el circuito del petróleo que inicia en Latinoamérica es otro de los motivos por los cuales se han tomado acciones cada vez más concretas en territorio venezolano. Aunque de momento la disputa se mantiene en el plano discursivo y diplomático, con pronunciamientos cada vez más fuertes por parte de China y Rusia.
